LA HABANA. - Cuba necesita 900 millones de dólares para reparar y terminar sus maltratadas carreteras, sin tener hasta ahora una fuente de financiamiento, informó este lunes el ministerio de Transporte.
Un total de 333,8 millones de dólares se requieren para llevar a buen estado la red de vías de interés nacional, y otros 600 millones para concluir los tramos que restan de la Autopista Nacional, una carretera de 1.200 km iniciada en 1982 e interrumpida a mitad de construcción por la crisis económica de los 90.
En total, son 11.400 km y unos 380 puentes que en los últimos 15 años se han mantenido con reparación y limpieza manual por parte de 11.000 trabajadores, casi uno por kilómetro, lo cual "no es la mejor solución, pero ha ayudado", dijo al semanario Trabajadores el director de Vialidad de ese ministerio, Homero Crabb.
Las carreteras resultan vitales en un país largo y estrecho, cuyo sistema ferroviario es antiguo y muy deteriorado.
"Ni los países desarrollados realizan estas inversiones con los fondos del tesoro público, solicitan créditos a los organismos mundiales", añadió, afirmando que Cuba no puede a acceder a fuentes de financiamiento internacional debido al embargo de Estados Unidos.
Según Crabb, también obstaculizan la labor de reparación los altos precios de los combustibles, el deterioro de máquinas y equipos existentes, su retraso tecnológico y la imposibilidad de adquirir nuevos.
"Todo lo que haremos será sobre la base de las posibilidades que tenga el país", dijo el funcionario, que no obstante aclaró que "ahora, después de firmados algunos acuerdos incluidos en el ALBA, comenzamos a transitar por una mejor situación, se están dando pasos para la recuperación vial".
La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), es un proyecto integracionista que involucra a Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua.