Los cuerpos de los cinco nicaragüenses que fallecieron soterrados en un alud ocurrido la madrugada del jueves en el caserío Bajo Cacao, de Atenas, fueron trasladados ayer en horas diferenciadas rumbo a sus comunidades de origen.
Los cuerpos de Agustín Reyes y Harbin Osorio salieron desde tempranas horas de la mañana de la morgue judicial, ubicada en San Joaquín de Flores, en Heredia, rumbo a su natal Achuapa, en León.
Más tarde, después de las dos, los cuerpos de los hermanos Francisco Javier e Isidro Antonio Zelaya Rivera, así como el de Dorwin Palacios, partieron junto a sus familiares rumbo a la comunidad de Santa María de Pantasma, en Jinotega, de donde eran originarios.
“Es triste partir así con un cadáver, es algo que nunca nos esperábamos. La familia nos está esperando muy dolida”, declaró Marlon Palacios, primo de estos fallecidos.
Los familiares de los fallecidos originarios de Achuapa, prescindieron del transporte que brindó la municipalidad de Atenas, porque la condición era que debían hacer un solo viaje para transportar a las cinco víctimas.
Según comentó Lázaro Reyes, hermano de Agustín, los familiares costearon el viaje al menos hasta la frontera. Quienes hicieron uso de este donativo fueron los familiares de las víctimas originarias de Jinotega, pero el vehículo sólo transportó los cadáveres, mientras los amigos y parientes pagaron el servicio de una buseta para trasladarse.
PENOSO VIAJE
Aunque partieron ayer tarde desde San José, rumbo a la frontera de Peñas Blancas, aún se tenía la duda de que los puestos migratorios estuvieran abiertos, pues los domingos cierran a las seis de la tarde.
Los cinco nicaragüenses fallecieron soterrados en una vivienda que alquilaban en Bajo Cacao, adonde llegaron hace más de un mes.
En la repatriación el Consulado de Nicaragua ayudó en las gestiones y a aquellos familiares que tenían problemas con los documentos se los resolvieron.
Se desconocía si las autoridades ayudarían a las familias una vez en territorio nicaragüense.
Los cinco nicaragüenses muertos son parte de las 14 víctimas que dejó el alud, cuyos cuerpos terminaron de rescatarse la tarde del sábado.
La Comisión Nacional de Emergencias informó que los socorristas se han retirado del lugar, pero las maquinarias estabilizarán la superficie y reabrirán una carretera que conduce a Atenas con la ciudad de Grecia, dado que parte del lodo quedó sobre el pavimento. Ayer, las condiciones climáticas mejoraron en la zona donde se produjo el deslave.