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Tribuna Monumental en la Explanada de Tiscapa. (FOTOS: LA PRENSA/ARCHIVO GENERAL DE LA NACIONAL/INC)
Archivo Nacional millonario en documentos pobre en espacio
El Archivo General de la Nación, ubicado en el Palacio Nacional de la Cultura, es una dependencia del Instituto Nicaragüense de Cultura, cuenta con diez millones de documentos, limitado en espacio, necesita mayor apoyo. La Academia de Geografía e Historia de Nicaragua realizó un seminario-taller para sensibilizar sobre la importancia que tienen los archivos y la protección documental.
Roberto Sánchez Ramírez
Especial para LA PRENSA
rsanchez@managua.gob.ni

El Archivo General de la Nación fue creado mediante el Decreto Nº 71-2001, publicado en La Gaceta Nº 184 del 28 de septiembre de 2001, “como sucesor legal del Archivo General de la República”, conforme el Decreto Presidencial del 7 de julio de 1896, cuando era Presidente de la República, el general José Santos Zelaya López y su Ministro de Instrucción Pública, el historiador José Dolores Gámez Guzmán.

El 6 de abril de 1847 fue electo Director del Estado de Nicaragua, don José Guerrero, como candidato de acuerdos bipartidistas que promovió el anterior gobernante, José León Sandoval. El 20 de diciembre de 1848 dispuso mediante un Decreto del Ministerio de Gobernación, se recogieran y arreglaran los archivos y protocolos de las secciones supremas de justicia que se encontraban en absoluto abandono en las casas de cabildo.

Fue así que se comenzó a valorar los archivos del Estado, dispersos y dañados por la inestabilidad institucional que había y la poca estabilidad de los gobernantes enfrascados frecuentemente en guerras internas y por agresiones externas, en especial del Imperio Británico que pretendía la posesión de la Costa Caribe de Nicaragua.

PRIMERA OFICINA DE ARCHIVO

Pasada la Guerra Nacional, el general Tomás Martínez Guerrero, acordó con el general Máximo Jerez Tellería, el Gobierno Binario, llamado por el pueblo “Chachagua”, del 24 de junio al 15 de noviembre de 1857, luego el general Martínez Guerrero prolongó su mandato hasta el 1 de marzo de 1867. El 14 de noviembre de 1863, dictó un decreto creando la oficina encargada del Archivo General del Gobierno.

Lo importante de este Decreto es que el Archivo se convierte en el depositario de importantes documentos, pasando a depender del Ministerio de Hacienda, ubicado en el primer Palacio Nacional, donde está actualmente el Palacio Nacional de Cultura. Durante los períodos presidenciales de don Fernando Guzmán Solórzano y de don Vicente Cuadra, el Archivo recibió gran cantidad de títulos y expedientes administrativos gubernamentales. El 26 de febrero de 1875 por entregar la Presidencia a don Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, don Vicente emitió un decreto referente al archivero, al bibliotecario y el inspector del Palacio.

Durante el gobierno de don Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, el Archivo General del Gobierno es fortalecido con las medidas de su administración, entre ellas la creación del Registro Civil y el de la Propiedad. El 28 de abril de 1883, apenas iniciado el gobierno del doctor Adán Cárdenas del Castillo, se emite un Decreto Presidencial dándole mayor categoría al Archivo, disponiéndose que diera servicio al público, anexándose a la Biblioteca Nacional, dependiendo del Ministerio de Instrucción Pública.

LOS TERREMOTOS DE 1931 Y 1972

Las instituciones culturales han sido nómadas en nuestra historia. El museo, la biblioteca y el archivo, todos nacionales, han estado en distintos sitios, ninguno construido para tal efecto, la mayoría inseguros, como quedó demostrado en los terremotos de marzo de 1931 y diciembre de 1972, desastres, que causaron daños irreparables.

Esas tragedias provocaron la pérdida de valiosos documentos. Durante fue director del Archivo don Alberto Bendaña, entre 1963 y 1972, se logró obtener copia de documentos que están en otros países. Notable fue la labor realizada por el doctor Andrés Vega Bolaños, en el Archivo de Indias en Sevilla, España, ya que el terremoto de 1931 provocó la destrucción de la mayoría del Archivo, otros documentos fueron saqueados y quedaron en poder de particulares.

Durante muchos años no se le dio importancia al Archivo Nacional. El 14 de octubre de 1959, se publicó en La Gaceta la ley que regula el funcionamiento del Archivo Nacional. Se ubicó en la azotea del Palacio Nacional, ahora de la Cultura. Sin embargo durante estos años no prestó mayores servicios al público. Por gestiones ante otros Archivos de Centroamérica se microfilmaron importantes documentos.

Uno de los documentos de mayor importancia es el conocido como Acta de los Nublados. El 28 de septiembre de 1821, una semana después de haberse declarado la independencia de Centroamérica a Guatemala, se reúnen en León importantes autoridades de Nicaragua y Costa Rica, entre ellos el Obispo Nicolás García Jerez y el coronel Joaquín de Arrechavala. Declararon a ambas provincias independientes de Guatemala y España, mientras no se aclaren “Los Nublados del Día”.

Copia de otro importante documento es la firma del contrato entre el Presidente de Nicaragua, el dirigente del Partido Democrático (liberal), Francisco Castellón y el filibustero norteamericano, Byron Cole. En el documento manuscrito se pueden leer las humillantes condiciones, al extremo que los filibusteros se considerarían ciudadanos del país. Este convenio se ratificó en León, el 28 de diciembre de 1854. También figuran en el Archivo Nacional documentos relacionados con la Guerra Nacional contra el filibustero William Walker, sobre hechos acaecidos en Tipitapa.

LA LIBÉRRIMA

Conocida como La Libérrima, la Constitución Política fue promulgada el 10 de diciembre de 1893. El Archivo conserva el único ejemplar original que se conoce, con las firmas del presidente José Santos Zelaya López, sus ministros y los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente. La Libérrima es considerada como la más importante Constitución de nuestra historia.

Entre los diputados firmantes figuran Francisco Montenegro, Presidente de la Asamblea; Joaquín Sanson, Sebastián Salinas, Adolfo Altamirano, Manuel Coronel Matus, Luis López, Ignacio Chávez, Serapio Orozco, Remigio Jerez, Gerardo Barrios, J. Alberto Gámez. Además del presidente Zelaya están las firmas de los ministros José Madriz, José Dolores Gámez, Leonardo Lacayo, R. Mayorga Rivas, T. G. Bonilla.

La Libérrima comenzó a regir el 4 de julio de 1894 según uno de sus considerandos por ser “una fecha memorable para la América Republicana”. Esa es la fecha en que fue declarada la Independencia de los Estados Unidos de América, quince años después caería el presidente Zelaya bajo presión del gobierno norteamericano.

En el poblado de Niquinohomo fueron derrotadas las tropas de los generales Tomás Martínez Guerrero y Máximo Jerez Tellería por los militares leales al presidente Fernando Guzmán Solórzano, razón por la que su nombre fue cambiado por La Victoria, así está en el Registro Civil, libro de nacimientos 1891-1895, en el que aparece inscrito Augusto Nicolás Calderón, firman el acta Lisandro Zambrana, Regidor de Policía y encargado del Registro Civil, compareció y firmó don Gregorio Sandino, quien además de dar las generales de ley no dejó inscrita la paternidad del niño, sólo la de su madre, Margarita Calderón, de oficios domésticos.

MILLONES DE DOCUMENTOS

Aunque el índice del archivo no está completo, se calcula que puede contener diez millones de documentos. La mayoría son originales, otros son microfilmados, digitalizados. Entre estos documentos hay colecciones de fotografías, varias contenidas en álbumes a inicio de los años 1930, cuando se comenzaba el poderío del régimen somocista.

Hay un álbum que corresponde al primer período presidencial de Anastasio Somoza García, contiene fotografías de Managua y otras ciudades del país, su valor está en que se conservan fotos de edificios y sitios que en su mayoría ya no existen. Así se puede ver la Normal de Varones Franklin Delano Roosevelt, que quedaba frente al Estadio Nacional, en los terrenos donde estuvo la penitenciaría y donde también funcionó el Instituto Nacional Ramírez Goyena, antes de ocupar el edificio construido donde fue la Plaza del Caimito.

Otra foto es la del Parque Fray Bartolomé de las Casas recién inaugurado a la salida de la Carretera Norte, cuando no había sido cercenado, por donde se inicia la Calle Momotombo. Está otra del viejo Malecón, sitio recordado en las tarjetas de don Justo Pastor López Rivera, el papá de Nicolás López Maltez. Aparece la Tribuna Monumental, en la Explanada de Tiscapa, cuando se hacían allí las llamadas paradas militares, las tomas de posesión presidenciales y los desfiles escolares.

Una foto muy interesante es la de la estatua de Ramón Montoya, Montoyita, donde se iniciaba hacia el norte de la Avenida del Ejército y hacia el sur la carretera que conduce a Carazo y Rivas, pasando por Nandaime. Esta une del bulevar Somoza, otro sitio de los muchos que llevaba el nombre del dictador, igual que el de sus familiares. Estaba en la Calle Colon, con una estatua a la República que ahora está mutilada en la escalera que conduce a la Loma de Tiscapa, al este estaba la Tribuna.

El desaparecido Ferrocarril aparece bordeando el lago Xolotlán, figuran varias fotos del Gran Hotel que para su época era un lugar deslumbrante, con sus salas para las tertulias y fiestas el restaurante y la piscina; donde está ahora el Centro Cultural Ruinas del Gran Hotel. Otra foto llena de recuerdos es la del Trillo del Café La Veloz, que quedaba en el barrio del mismo nombre propiedad de Caley Dagnall, durante varios años fue administrado por don Alberto Vogl Baldizón, el estimado y apreciado “Papa Beto” que habitó allí con su familia, situado de la Casa del Obrero hacia el sur, allí iba de visita por el año 1957, en compañía de Samuel Santos López, el actual Canciller de la República.

Aparecen fotos de importantes comerciantes de los años 1930 y 1940, también jovencitas de la época entre ellas Chayito Coronel, cuando fue electa Miss Centroamérica y Celia Hurtado de Chamorro. Parte de estos álbumes ha sido digitalizada por el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica de la UCA, como parte del Proyecto Memoria del Mundo de la UNESCO.

FALTA APOYO

El Archivo General de la Nación, junto con los archivos Diocesanos de León y Granada, constituyen las más valiosas colecciones de documentos en Nicaragua, lamentablemente ninguno de los tres cuenta con el debido apoyo, equipamiento y medios para funcionar acorde con el valor que tienen. Los índices no están completos y eso expone a la sustracción de documentos para ser traficados entre coleccionistas.

Ninguno de los archivos mencionados cuenta con el debido presupuesto, lo más grave es la falta de espacio. El Archivo General de la Nación aunque está en el Palacio Nacional de la Cultura no tiene las condiciones apropiadas. No hay espacio para atender debidamente a los usuarios y muchos documentos se aglomeran en cajas. Con las actuales condiciones no es posible que el archivo cumpla con las funciones que le asigna el Decreto Nº 71-2001, publicado en La Gaceta Nº 184 del 28 de septiembre de 2001. El presupuesto del Archivo incluido dentro del Instituto Nicaragüense de Cultura debe ser aumentado, igual que los del Museo, la Biblioteca, y otras dependencia del INC.

Según el arto. 20 del Decreto creador del archivo, “se Faculta al Instituto Nicaragüense de Cultura, a través de la Dirección de Patrimonio Cultural a dictar las normativas reguladoras en materia de protección, conservación y preservación del Patrimonio Documental de la Nación, como salvaguarda de todos los documentos pertenecientes al Poder Ejecutivo”.

Ahora que se aproxima la aprobación del Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República para el 2008, cabe preguntar cuál será el presupuesto destinado para que se cumpla el Decreto. La Libérrima del General Zelaya o el acta de nacimiento del general Sandino, merecen mejores condiciones

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