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De trofeos y trompudos
Algunos piensan que deberían llamarse “trobonitos” en vez de trofeos
Ines Izquierdo Miller
revista@laprensa.com.ni

No han pensado alguna vez que la palabra trofeo, procedente del latín trophaeum, y este a su vez del griego. Es como si su significado no guardara mucha relación con el objeto que representa.

Trofeo significa según la última edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) lo siguiente: Monumento, insignia o señal de una victoria. Despojo obtenido en la guerra. Conjunto de armas e insignias militares agrupadas con cierta simetría y visualidad. Victoria o triunfo conseguido.

Para entender bien este significado debemos recordar que para los griegos y romanos el coraje y el dominio del arte de la guerra eran aspectos vitales para un soldado, que inevitablemente debía conquistar o ser conquistado, lo cual significaba convertirse en esclavo de su enemigo, en el mejor de los casos.

Los griegos adquirieron la costumbre de erigir monumentos en los lugares que había un campo de batallas donde ellos eran los ganadores, por lo general lo hacían en el lugar donde el enemigo había echado a correr en desbandada.

A esos monumentos en Grecia los llamaban tropaion (monumento erguido con los despojos del enemigo, en el lugar donde comenzó su derrota), que es la forma neutra de tropé (vuelta, ruta, camino).

Resulta entonces que los romanos también copiaron esa tradición de los griegos, pero claro está que hicieron otra versión, en consonancia con su mentalidad imperial: erigían monumentos bélicos en las plazas públicas, en especial en Roma.

Las formas eran variadas: arcos de triunfo, columnas y estatuas de los vencedores. El nombre también se modificó pues adaptaron la palabra griega como trophaeum, que es el antecesor más cercano de nuestro vocablo trofeo, que es sinónimo de recompensa, triunfo, galardón, premio.

En el DRAE aparece otro significado propio de Honduras y dice así: “Cruce de trompudo y feo. En lenguaje juvenil, persona fea y que tiene los labios gruesos y salientes”.

Trompudo a su vez aparece como sinónimo de bezuda que significa: “Dicho de una persona: De labios gruesos y pronunciados”. Alguien así como Angelina Jolie.

Como dato curioso les diré que en Cuba a los trompudos les dicen bembón o bembona, y a la boca muy gruesa la llaman bemba.

El poeta cubano Nicolás Guillén usa este adjetivo en muchos de sus poemas, por ejemplo cuando señala: “¿Po qué te pone tan bravo/cuando te dicen negro bembón, /si tiene la boca santa,/negro bembón? Bembón así como ere /tiene de tó; /Caridá te mantiene, te lo dá tó”.

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