Joe Torre y los jugadores de los Yanquis de Nueva York comenzaron ayer la espera por una decisión de George Steinbrenner: retendrá al mánager o lo dejará ir tras 12 postemporadas.
Muy pocos jugadores se presentaron al Yankee Stadium, un día después de la derrota 6-4 ante Cleveland y dictaminó el tercer año seguido que Nueva York quedó eliminado en la primera ronda de los playoffs.
Chien-Ming Wang, Doug Mientkiewicz, Andy Phillips y el puertorriqueño José Molina empacaron sus pertenencias para el largo receso de invierno.
Don Mattingly, a quien se le menciona como un posible sucesor junto a Joe Girardi y Tony La Russa, declaró que reemplazar a Torre será una ardua tarea.
“Ganó campeonato tras campeonato y estuvimos en los playoffs cada año. Realmente es una situación sin ventaja para el que venga y después tenga que responder a las expectativas y estar a la altura de lo que hizo. Eso no va a pasar”, dijo Mattingly. “A quien le toque encargarse de este trabajo, lo cierto es que no es la mejor situación”.
Steinbrenner expresó el fin de semana que Torre no volvería como mánager si los Yanquis no superaban la primera ronda. El dueño de 77 años no se ha pronunciado en público tras la derrota en el cuarto juego.
Su portavoz, Howard Rubenstein, difundió un comunicado el martes en el que se informa que Steinbrenner se trasladó a su residencia en Tampa y no formularía declaraciones “en este momento”.
“No hay nada decidido todavía”, declaró Hank Steinbrenner, hijo del dueño y vicepresidente del equipo.
El hijo de Steinbrenner tuvo palabras de elogio para Torre por el trabajo hecho este año, al conducir a los Yanquis a los playoffs tras un mal comienzo.
“Joe me cae muy bien. Lo admiro mucho”, dijo el hijo.
El gerente general Brian Cashman señaló que el equipo apenas ha iniciado su proceso de tomar decisiones y que dentro de poco se reunirá con los directivos.
“Tengan algo de paciencia. Hay cosas que toman su tiempo. Habrá un proceso y lo vamos a seguir, y (el mismo) nos conducirá adonde nos tenga que conducir”, dijo Cashman.