El gobierno regional de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) tomará nuevas medidas en el proceso de la distribución de la ayuda para los damnificados del huracán Félix, tanto en el municipio Puerto Cabezas como en las comunidades, pues varias personas que estaban censadas en el municipio Puerto Cabezas aparecen en los censos de las comunidades donde viven familiares, y han estado recibiendo doble ayuda.
Según el coordinador del gobierno regional, Reinaldo Francis, estas medidas se van a tomar porque ya han observado las anomalías que se han dado en cuanto a quiénes le llega la comida o no.
Los jueces de los barrios de Bilwi dijeron que como una medida están dispuestos a elaborar otro censo para que verdaderamente reciba el que necesite, ya que la comida ha llegado, pero según las quejas, no a todos.
Francis dijo que desde la emergencia a todos se les había dado un poco de ayuda, pero los barrios que realmente están afectados son como cinco, entre ellos los que tenían viviendas en pésimas condiciones.
“En los barrios son aproximadamente unas tres mil 115 familias las que realmente han sido afectadas, es decir 67 mil personas afectadas directamente por el huracán y es a estas a las que se va a priorizar, además no entiendo las quejas, porque la comida no es para engordar sino para solventar las necesidades”, expresó Francis.
PAQUETES CON NOMBRES
La medida que se va tomar es que la Alcaldía, en coordinación con líderes religiosos, policías y medios de comunicación, lleven los paquetes de ayuda directamente con nombres y apellidos para que no se sigan dando más desorden y así evitar malos entendidos e informaciones.
Hasta el momento sólo Sandy Bay ha trabajado con censos reales en los cuales no aparecen nombres de personas que viven en Puerto Cabezas. Se está trabajando organizadamente, la Cruz Roja ya tiene estipulado el lugar que va a abastecer en los próximos días, de igual forma la Alcaldía, agregó Francis.
COMUNITARIOS PROPONEN
Unas 17 comunidades representadas por líderes comunales propusieron al gobierno en una asamblea comunal en Sandy Bay, que están de acuerdo que no se abra la pesca en los cayos al menos en unos seis meses, hasta ver qué se decide en la próxima asamblea comunal que se realice.
Los comunitarios están dispuestos a cuidar que ningún barco de empresarios pesqueros entre a esa zona, y si lo hacen serán llevados ante el juez de la comunidad, porque las veces que han tratado de proteger los límites náuticos de la pesca artesanal los han tildado de asaltantes.
A cambio los indígenas solicitan que se les den herramientas para trabajar semillas para la agricultura, los de la pesca piden veleros, trasmallos para la caza de la tortuga, siempre respetando las diez millas a orillas de los cayos en las que no se deben capturar.
Según Francis, otra de las peticiones que hicieron los comunitarios es que las mujeres no salgan al mar porque supuestamente las mujeres no están hechas para el mar, y esto se demostró en que fueron las primeras en padecer con el fuerte impacto del huracán en los cayos, los que ahora sólo son recuerdo.