Las comunidades indígenas del territorio Mayangna Sauni As, del municipio de Bonanza, están sin comida, luego que el huracán Félix les destruyera sus cosechas y la ayuda que les ha llegado es mínima.
Econayo Taylor Francisco, representante mayangna, explicó que desde que el huracán pasó por esa zona las 16 comunidades mayangnas han recibido un promedio de una libra de granos por persona y la situación es terrible para ese grupo de indígenas que ha quedado en el abandono por parte de las autoridades.
En total ser perdieron, por el paso del ciclón, 719 manzanas sembradas con yuca, un mil 752 manzanas de banano, 958 manzanas de arroz, 852 de maíz y 138 de árboles frutales.
Taylor Francisco añadió que fueron perjudicadas 681 familias que conforman cuatro mil 120 habitantes en total y 381 viviendas resultaron destruidas totalmente por la fuerza del huracán.
Entre las comunidades afectadas están: Pisba Was, Wingpulu, Suniwas, Sabawas, Bilwas, Kibusna, la capital mayangna Musawas y otras nueve poblaciones.
OLVIDADOS
Además hay más de 290 niños que están sin escuelas, porque las cinco que había desaparecieron.
Toda la ayuda que han recibido por parte del Gobierno les da sólo para un tiempo de comida, desde que pasó la tormenta.
El dirigente mayangna aseguró que la ayuda se ha concentrado sobre todo en Puerto Cabezas (Bilwi), y aunque también el Triángulo Minero (Siuna, Bonanza y Rosita) fue arrasado, esta zona ha estado olvidada.
Taylor Francisco pidió al Gobierno de Daniel Ortega y a la comunidad internacional que le presten atención a la comunidad mayangna, que sufre de hambre y de muchas otras necesidades.
CARTA A ORTEGA
En tanto el Consejo de Ancianos de la Nación Comunitaria Mosquitia envió una carta al presidente Daniel Ortega, en la cual le manifiestan las supuestas anomalías en que incurrieron autoridades nacionales y regionales, antes y después del paso del huracán Félix por la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
“La Nación Mosquitia está consternada y adolorida por la forma negligente e irresponsable de las autoridades, en el manejo antes y después del huracán Félix. Han muerto más de 600 personas y hay otra cantidad no contabilizada de desaparecidos. Esperamos que su gobierno asuma su responsabilidad ante este hecho y se les pague el Talia Mana (sangre de los miskitos)”, dice la carta enviada a Ortega.
El Consejo de Ancianos también dice a Ortega que hay graves anomalías en el manejo y distribución de la ayuda nacional e internacional.
“La gente espera después de 15 días la segunda ración que nunca ha llegado y existen evidencias de bodegas privadas con alimentos de los damnificados”, indica la carta que recibió el presidente Ortega.
La misiva también hace referencia a los recursos naturales de la RAAN, que resultaron devastados por Félix. Según el Consejo de Ancianos, los bosques y la fauna destruidos requieren de la colaboración de la comunidad internacional.