El presidente Oscar Arias aseguró que no es responsable de la división entre los costarricenses alrededor del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos (Cafta), cuya ratificación será decidida hoy por los costarricenses en un referendo.
“No es culpa mía que nos hayamos dividido, yo defiendo con vehemencia lo que creo. En la campaña fue el tema central y nunca he mentido, defendí el tratado sin decir que es perfecto, pero sí una herramienta importante para generar más riqueza para el país”, dijo Arias al programa radial de entrevistas Nuestra Voz.
La última encuesta publicada el jueves dio al “no” un 55 por ciento, mientras en agosto tenía un 36 por cieno, en tanto el “sí” pasó de 56 a un 43 por ciento. Los expertos consideran que el resultado será muy ajustado, aunque la legislación electoral establece que se puede ganar hasta por un solo voto.
LO QUE GOLPEÓ EL “SÍ”
Para Arias es evidente que dos hechos golpearon al “sí” en ese período: un memorando del ex segundo vicepresidente Kevin Casas donde daba al mandatario controversiales recomendaciones para la campaña de apoyo al tratado y cuya divulgación presionó a su renuncia.
El otro fue la manifestación de varios sacerdotes en contra del acuerdo comercial.
El gobernante destacó que de ganar el “no”, muchas empresas nacionales se verán afectadas, “porque en septiembre del 2008 se les vencerán beneficios de la Cuenca del Caribe a los textiles y al atún”.
El presidente Arias adelantó que de rechazarse el acuerdo con los estadounidenses su tarea en el Gobierno será mucho más difícil.
“Si gana el ‘no’ será más difícil porque se fortalecerán los sindicatos, que son los opositores más fuertes que tiene mi gobierno”, dijo.