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07.10.07
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((LA PRENSA/Archivo))
El factor Alemán
¿Cuánto pesa Arnoldo Alemán en la política nicaragüense? Para algunos es un lastre para el país y para otros un líder con mucha influencia. En lo que concuerdan es que es un factor a tomar en cuenta y que su liderazgo viene en caída
Martha Solano Martínez
domingo@laprensa.com.ni
El abanderado y la unidad

La tan mencionada unidad entre liberales es otro de los asuntos en los que el poder de Arnoldo Alemán ha dejado huella.

Eduardo Montealegre dice que Arnoldo Alemán “ha pretendido engañar al pueblo diciendo que es un abanderado de la unidad cuando (en realidad) ha bloqueado las propuestas que hemos mandado. Pero por suerte tenemos a un presidente del PLC (Jorge Castillo) que a pesar de todo lo que le critican, ha querido empujar la unidad del liberalismo. A mi juicio Alemán ha sido más obstáculo que facilitador de la unidad”.

“Alemán no tienen nada que ganar en la unidad de los liberales. Va a hacer todo lo posible para que no se produzca. La unidad liberal significa que Arnoldo Alemán se debilita y eso no lo va a permitir nunca. Alemán es el peor ejemplo de político que hay en Nicaragua junto a Daniel. Debería andar un rótulo para que la gente se cuide”, opina Dora María Téllez.

En cambo, el diputado Wilfredo Navarro sostiene que quienes hablan de pacto y repartición de poderes son los medios de comunicación.

“Dicen los medios que el poder está repartido por el pacto. (Pero) No podés negar la presencia de Arnoldo Alemán en el contexto político. Es un sujeto activo de la política que tiene una presencia, positiva o negativa, pero la tiene”, dice Navarro, que suma a favor del poder de Alemán los miles de seguidores que tiene en el campo, en las zonas rurales que su líder aún visita como parte de su “campaña permanente”.

“El peso o el poder de Arnoldo Alemán depende a mi juicio de 25 personas, son ocho magistrados en la Corte Suprema de Justicia, cinco en el Consejo Supremo Electoral...”

Cualquier cálculo que se haga en la política criolla tiene que considerar una variable, a la que unos dan mayor valor que otros pero todos concuerdan en su vigencia: el factor Alemán. Desde la alianza entre los liberales hasta las reformas constitucionales; desde la decapitación del diputado Alejandro Bolaños hasta la camisa de fuerza a los CPC, ahí ha estado el “factor Aleman”, incidiendo, impulsando o echando a perder la iniciativa.

La pregunta del millón de dólares: ¿Cuánto tiempo de vigencia le queda y de dónde proviene su fuerza? Políticos y analistas de diversos signos tratan en este reportaje de establecer el peso político que tiene actualmente Arnoldo Aleman.

“Uno vale la suma de sus amigos”, dice con frecuencia Arnoldo Alemán en sus ya comunes comparecencias públicas, haciendo referencia a todos los que han “ayudado” hasta ahora a sacarlo del hoyo en que se metió.

Aunque siempre sonríe, lejos de la gloria, después de cinco años de un proceso judicial inconcluso que lo mantiene en calidad de reo con grandes bondades, ¿qué es lo que mantiene vivo los tentáculos del ex mandatario? ¿Es todavía Alemán una voz pesada en la política nicaragüense?

Para algunos críticos, el ex presidente Alemán es un lastre que carga el país, para otros, es un líder nato que ha sabido ganarse a su gente y que continúa sirviéndose del poder que comenzó a cultivar desde su llegada a la Alcaldía de Managua en 1990. Sin embargo, ni amigos ni adversarios ven en él ahora al mismo político robusto que llegó con sus más de 300 libras de peso a la Presidencia de la Republica en 1997.

Wilfredo Navarro, diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y primer secretario en la Asamblea Nacional, sostiene que a pesar de que la libertad de Arnoldo Alemán está a la vuelta de la esquina, en estos días su líder ya no es el mismo de antes.

“No podemos dejar de decir que su liderazgo político ha sufrido mermas. Por supuesto, en esto ha intervenido el afán del gobierno extranjero (Estados Unidos) y el afán del gobierno de Enrique Bolaños para dañar a Alemán”, dice Navarro.

La analista política y ex candidata a diputada del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), Dora María Téllez, opina que el típicamente sonriente Arnoldo Alemán es uno de los pesos más negativos que tiene el país, que se ha mantenido a flote gracias a los pactos que sostiene con el actual presidente Daniel Ortega y al grupo de incondicionales que lo rodean dentro de su partido.

“La incondicionalidad es un factor básico de la corrupción y Arnoldo tiene incondicionalidad de un sector importante del PLC. (Sin embargo) yo creo que los líderes locales están revisando su posición respecto a Alemán porque quieren servir más a los intereses globales del partido, pero ese es un dilema que el PLC tiene adentro del partido mismo”, sostiene Téllez.

El mayor temor de Alemán es la prisión y según Téllez ese es el elemento negociador que durante los últimos cinco años ha tenido bajo la manga el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) para ir ganando terreno con el ahora presidente de la república Daniel Ortega a la cabeza.

Los resultados de las negociaciones de Alemán, que se ha perfilado como el principal líder del PLC, se comenzaron a ver luego de que entregó la silla presidencial en el año 2001. Con una serie de reformas a las leyes obtuvo la llamada “diputación regalada” que le proporcionó una tregua debido a su inmunidad para no ser juzgado por actos de corrupción.

En ese pacto entre Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, el FSLN conseguiría bajar al 35 por ciento de votos el límite necesario en la Ley Electoral para ganar la Presidencia, siempre y cuando existiera un margen de al menos el cinco por ciento sobre el partido político adversario más próximo.

Pero la tregua no duró mucho. El entonces presidente Enrique Bolaños siguió el mismo ejemplo y pactó con Daniel Ortega para que Alemán fuera procesado. De esta manera Ortega consiguió una pieza que lo llevaría a la Presidencia y le daría el poder que actualmente tiene: la llave de la cárcel de Alemán. De ahí en adelante ya no sería un pacto de iguales, sino una relación de aprovechamiento en la cual el PLC tiene que dar mucho para conseguir poco.

El pacto, los escándalos de corrupción y la condena, han golpeado la popularidad que alguna vez tuvo Alemán. No es una “caída libre” como muchos pronosticaron cuando comenzó todo, sino un desgaste paulatino que aún lo mantiene en vigencia. A junio de este año, una encuesta de CID/Gallup colocaba a Eduardo Montealegre (47%) como líder de la oposición, muy por encima de Arnoldo Alemán (22%), quien en sólo tres meses había perdido otros dos puntos.

“El hecho de que Alemán le tenga tanto terror a la cárcel lo ha colocado en una posición desventajosa en su relación con Daniel Ortega, que ha sido siempre una relación de confianza, íntima, una relación de concesiones mutuas de poder. Eso ha dejado al PLC sin independencia política, pero además prisionero de su caudillismo y de la corrupción de Arnoldo Alemán”, afirma Dora María Téllez.

Fue así que se apreció el cambio de opinión en la bancada del PLC “liderada” por diputados como Maximino Rodríguez y Enrique Quiñónez que decían estar en contra de la eliminación de la diputación de Alejandro Bolaños Davis, sin embargo, sus criterios cambiaron de rumbo al presentar un recurso innominado que dejaba el balón en la cancha de la Corte Suprema de Justicia, la que revalidó la resolución del Consejo Supremo Electoral.

Este episodio fue visto como una pasada de cuentas para Bolaños Davis, patrocinada por el FSLN tras el escándalo de extorsión en el que supuestamente participaron miembros del partido de gobierno.

“Alemán ha demostrado tenerle un desmedido amor al dinero ajeno y además un terror tremendo a la cárcel, entonces está dispuesto a pagarle a Daniel Ortega lo que sea con tal de no estar preso en la Cárcel Modelo”, explica Dora María Téllez.

¿Cuánto poder tiene actualmente Arnoldo Alemán? El diputado Eduardo Montealegre contesta la pregunta con un número: 25. “El peso o el poder de Arnoldo Alemán depende a mi juicio de 25 personas, son ocho magistrados en la Corte Suprema de Justicia, cinco en el Consejo Supremo Electoral, tres contralores y unos cuantos magistrados de los tribunales de apelaciones”, explica Montealegre.

Súmese a esto los 25 votos que posee el PLC en la Asamblea Nacional, los que son utilizados según la conveniencia de Alemán para dar o ceder cuotas de poder que se traducen en beneficios como las reformas al Código Penal que harán posible la liberación total de Alemán.

Para el diputado Montealegre lo que mantiene a flote a Arnoldo Alemán, aun en su calidad de reo, es la simbiosis que tiene con el presidente Ortega.

“Si él no tuviera qué entregarle a Ortega, no tuviera mucha relevancia”, dice y argumenta que esa simbiosis le permite a Alemán tener un control parcial en diversas instituciones del Estado, estrategia que lo ha ido acercando a la prometida libertad.

Para Montealegre, Arnoldo Alemán es “un personaje del pasado luchando por salir del hoyo donde está metido. Sin embargo, es un contrincante importante y alguien que usa los hilos del poder para beneficio personal y está dispuesto a entregar todo con tal de mantenerse en el poder. Creo que ya jugó su papel, perdió la oportunidad de enrumbar al país por el camino de la democracia, prefirió pactar, como lo ha hecho la mayoría de los políticos tradicionales de éste país”.

Por ahora, el reo Arnoldo Alemán, cumpliendo su quinto año de condena pero bajo el régimen de “país por cárcel”, posee una cuota de poder importante; sin embargo, los políticos consultados asumen que sus ambiciones están hundiendo al PLC.

Dora María Téllez opina que la vigencia de Alemán en el plano político nacional depende del espacio que sus homólogos del PLC le permitan. “Así como demostró que podía llevar al PLC al poder, también demuestra que puede llevar al PLC al sótano. El PLC pasó de ser el partido más importante del país a ser la tercera fuerza política”.

“El PLC no está en una buena condición, y al paso que va, si no se desentiende por completo de Alemán, simplemente se va a seguir hundiendo porque es un partido que no hace oposición, que está doblegado en manos de los intereses de Alemán y él está velando por los interese personales y los de su familia. Nada más”, vaticina Téllez, pero advierte que aún hay que esperar. “Tal vez se recuperan”, dice.

El diputado Wilfredo Navarro reconoce que su líder es un zôon politikón, o “animal político” por naturaleza. “Él está al igual que Ortega en permanente campaña. Tiene un peso específico. Independientemente de las acusaciones que se le hicieron a Alemán, que si son políticas o no, que hubo o no casos de corrupción, que sí hubo como los hubo en el gobierno de Bolaños que ahora casi todo su gabinete va a ser procesado, como lo hubo en el gobierno de la señora Chamorro que hasta los rieles del tren se robaron y en los tiempos de Ortega la famosa piñata”, justifica.

“Arnoldo Alemán tiene una presencia que bien o mal no se le puede quitar”, dice Navarro. Pero también sugiere que se reconozca que “a pesar de que ha sufrido un proceso de cinco años, su liderazgo se mantiene y su presencia como dirigente del partido es clarísima”.

Domingo trató de comunicarse con Arnoldo Alemán para saber su posición acerca del tema, pero este no respondió su teléfono celular.

“En el PLC, el liderazgo de Arnoldo ya no es de imposiciones, es de convencimiento, lo que pasa es que la gente no se da cuenta de las discusiones que tenemos sobre diferentes temas y hay muchas cosas que no se han hecho porque no estamos de acuerdo”, opina Navarro.

Navarro alude al “debate” que dicen sostener a lo interno del PLC sobre la figura del primer ministro, las reformas al código penal referidas a las penas de los delitos de lavado de dinero y narcotráfico, con las que Arnoldo Alemán se verá beneficiado.

“Arnoldo Alemán tiene cinco años de estar preso, sin sentencia. Cuando vos hacés una liquidación de pena, entiendo que es al tres por uno, o sea, Arnoldo ya cumplió su pena. Pero aunque no fuera eso, con el Código Penal que separó el lavado de dinero del narcotráfico, que fue la pena que le aplicaron de manera indebida, porque lo pudieron acusar de cualquier cosa menos de narcotráfico; las penas para lavado de dinero se han reducido y él ya cumplió su pena. O sea, en cuanto se apruebe el Código Penal, la libertad de Arnoldo Alemán está a la vuelta de la esquina”, sostiene Navarro.

Por su parte, Dora María Téllez no se sorprende y califica las negociaciones entre el FSLN y el PLC por la libertad de Arnoldo Alemán, como “predecibles”.

Según Téllez, “en el fondo de las reformas constitucionales lo que se quiere es hacer duradero el pacto. Tanto Daniel como Alemán son personas que creen profundamente en la alternabilidad corrupta del poder. ‘Un rato te toca a vos este botín y otro rato me toca a mí’. Tiene ese estilo de jefes de pandilla, de protectores, para hacer política no les importa si son corruptos con tal de que sean sus incondicionales, abusan del poder, son arbitrarios, liquidan a su partido”.

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