Cuba zanjó ayer la polémica surgida sobre la autenticidad de los restos de Ernesto Ché Guevara, que reposan en Santa Clara, al anunciar que realizó pruebas de ADN a la osamenta encontrada en Vallegrande (Bolivia) para despejar cualquier posible duda.
Jorge González Pérez, el especialista cubano que estuvo al frente de la búsqueda del cadáver del Ché en Bolivia en 1967, explicó que había pruebas suficientes para asegurar que los restos encontrados en la fosa de Vallegrande correspondían a Guevara, pero, aún así, en Cuba se realizaron pruebas de ADN para validar el método de búsqueda, informó el diario oficial Juventud Rebelde.
Ernesto Guevara combatió con Fidel Castro en la guerrilla rebelde y ocupó varios altos cargos en el gobierno revolucionario, pero decidió abandonar la isla en 1965, para iniciar la “revolución continental” en Bolivia, donde fue apresado por el ejército y ejecutado el 9 de octubre de 1967 por orden de la CIA.
Su cuerpo fue mutilado y enterrado en un lugar que se mantuvo en secreto hasta que, en noviembre de 1995, el ex general Mario Vargas Salinas desveló que el cadáver se encontraba en una fosa común cavada en la localidad boliviana de Vallegrande.
González Pérez, actualmente rector del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, recordó que la búsqueda del cuerpo del Ché comenzó en 1995, siguiendo una “guía de pasos” diseñada por el equipo encargado de su localización.