NASHVILLE, Tennessee.- Grupos defensores de los derechos de los inmigrantes desean que se tomen medidas contra un juez que, según testigos, dijo a una mujer que buscaba protección contra su esposo que regresase a Nicaragua.
El juez W. Dale Young dijo que no puede hablar del caso mientras exista la posibilidad de apelación.
Entretanto, Anna Calixto dijo que Young estaba más interesado en saber si ella estaba legalmente en el país -que sí lo está- que en revisar su pedido de protección, que él negó.
Calixto dijo que ha vivido en Estados Unidos durante 12 años bajo estatus temporal protector. Ella tiene dos niños, de 9 y 4 años, con Fernando Calixto. La pareja está en trámites de divorcio y Anna dice que pidió una orden de protección porque su esposo le había estado gritando e insultando tanto en casa como por teléfono.
La mujer no planea apelar la decisión del juez porque un abogado le dijo que solamente podía obtener una orden de protección si era víctima de abusos físicos. Pero añadió que piensa presentar una queja contra el juez.
No hubo secretario ni escribiente en la corte durante la audiencia, y no existe documentación de lo ocurrido, solamente los recientes de testigos.
El caso ha atraído la atención de grupos defensores de inmigrantes y de prevención de violencia doméstica, que dicen que el juez violó los derechos de Anna Calixto y probablemente puso en peligro a ella y sus hijos.
El jueves, el Fondo Mexicano Americano de Defensa Legal y Educación, la Unión Norteamericana de Derechos Cívicos y la Coalición de Tennessee de Derechos de Inmigrantes y Refugiados enviaron una carta a la Corte de lo Judicial del estado en la que pidió que se tomen medidas contra Young y que se emita una orden a todo el personal en tribunales en la que se les instruya que no interroguen a las personas sobre su estatus legal en el país.