Protección para los familiares del matrimonio Artola Delgadillo, presuntamente asesinados en Nueva Guinea a manos de la familia Candray, solicita el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) a fin de evitar que ocurran más muertes.
“Antes que la Policía diera a conocer los resultados del crimen, solicitamos a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos que brindara medidas de protección a los familiares y le solicitó al Estado se pusiera en comunicación con los solicitantes, pero lamentablemente hasta este momento no hemos recibido una comunicación oficial”, dijo Pedro Contreras, asesor jurídico del Cenidh.
PERSISTE PELIGRO
El temor radica en que Casimiro y Denis Delgadillo Candray, y José Candray Espinoza, supuestos autores materiales de los crímenes, se encuentran aún prófugos de la justicia y pudieran actuar en venganza ante la detención de sus familiares.
“Creemos que esto tiene carácter de urgencia porque existe un temor, que ellos de una u otra manera por venganza pudieran ocasionarle algún daño y generalmente cuando se trata de hechos de esta naturaleza obviamente es protección policial la que se ofrece y esto va a estar graduado en relación a la gravedad de los hechos”, dijo.
DARÁN SEGUIMIENTO
Contreras expresó que el Cenidh estará presente en los diferentes procesos judiciales, iniciados a partir de la detención de los supuestos responsables, y esperan que el Ministerio Público y el juez que lleve la causa trabajen a favor de las víctimas.
“Nosotros vamos a darle seguimiento porque la preocupación persiste y consideramos que la Policía tiene las suficientes evidencias, hay testimonios de personas que señalan como responsables a los acusados y se espera que se haga justicia y se impongan las sanciones que correspondan”, dijo.
Los ahora señalados por la muerte del matrimonio Artola Delgadillo se presentaron en el mes de agosto ante el Cenidh, para denunciar una “persecución” de los medios de comunicación y la Policía Nacional, pues se les imputaban delitos que no habían cometidos.
En esa ocasión, Josefa Emilia Candray, detenida junto a Felícitas Candray Espinoza, dijo lamentar las torturas, los robos y los asesinatos de los que fueron víctimas los Artola Delgadillo, pero aclarando que su familia no tenía nada que ver con esos actos.