La Reina
Como se trataba de La Reina esperada medio año, me puse a la altura de Su Alteza y compré boletos para asientos de los VIP. Y no crean que esto es derroche. Es la segunda vez que voy a este lugar y creo que era merecida la ocasión para por fin ver a la película ganadora del Oscar a Mejor Actriz por Helen Mirren y su interpretación de la Reina Isabel II de Inglaterra.
Al comienzo tenía mis dudas. Uno se hace grandes expectativas ante una ganadora de un premio tan codiciado y que es mundialmente famoso, pero al pasar los minutos comprendí cómo Mirren fue construyendo su personaje de forma metódica, sencilla, clara y sin exageraciones.
Aquí muestra los estresantes días que vivió la reina Isabel II tras la muerte de la princesa Diana, los efectos que provocó en cada uno de los ingleses y cómo esta pérdida sirvió para desembocar la frustración en criticar a una de las monarquías más antiguas de Europa.
En ese período los ingleses reprocharon el silencio y hasta lo que algunos decían, la falta de sentimientos de la familia real hacia Diana, sumida en un remolino de eventos que incluso afectaban más allá de su muerte.
De las familias reales siempre se ha dicho que son parásitos o que están demasiadas anquilosadas en su vida aristócrata, clasista y al margen de lo que pasa en el mundo.
En Japón, en Holanda, en España, en Dinamarca e Inglaterra hay siempre una falta de información de lo que sucede tras las murallas y es ahí donde se aprovecha esta cinta para darnos un tour por los protocolos, las reglas, el acento, la entonación, los modales y los movimientos que se deben adoptar al entrar a ese espacio.
Y como elemento favorable, es reconocible el trabajo invertido para recrear los palacios, los jardines, los valles, el vestuario y hasta la desordenada casa de un Primer Ministro, quien no quiere que su reina caiga al precipicio.
Así que ahorita aprovechemos porque esta junto a Stardust son las mejores opciones que tendremos en las próximas semanas. Lo demás que hay actualmente en los cines, es pura y llana basura.