Las voces de inconformidad y rechazo entre la militancia sandinista, ante el proceder del delegado en Jinotega de los denominados Consejos del Poder Ciudadano (CPC), Leónidas Centeno, han arreciado después que el 23 de septiembre este amenazara de muerte al ex secretario político del FSLN, Norwin Altamirano, en una disputa sobre una propiedad que ambos comparten desde hace 11 años.
Presuntos actos de corrupción, arrogancia, nepotismo y uso indebido del patrimonio del partido para lucro personal, son los señalamientos que militantes sandinistas han externado a LA PRENSA y a los que Leónidas Centeno se ha negado a responder.
LA PRENSA contactó vía telefónica y personalmente a Centeno, el delegado del Poder Ciudadano, pero este se negó a brindar declaraciones.
El diputado sandinista José Ramón Villagra, al referirse a las presuntas amenazas de muerte hechas por Centeno contra Norwin Altamirano, expresó que “las cosas no se resuelven de esa manera (…) Estoy en contra de ese tipo de posiciones, no las respaldo porque me parece que se debe hacer uso de las vías legales establecidas en este país y no con un arma en la mano, tratar de cercenarle la vida a otro compañero”.
La denuncia sobre las amenazas fue interpuesta ante la Policía por el afectado, pero el caso aún no ha sido trasladado al Juzgado de Distrito Penal como corresponde.
“No es correcto que los bienes del FSLN, que tanta sangre han costado, hoy en día estén pasando a manos de una persona en particular y aprovechándose del cargo que tiene para inscribirlo a nombre de su esposa”, dijo el militante sandinista Juan Alberto López, al referirse a la propiedad que originó las amenazas de muerte contra Norwin Altamirano y que está inscrita a nombre de Aura María Zeledón, esposa del delegado del Poder Ciudadano.
LA PRENSA tuvo acceso a La Gaceta número 113 del viernes 15 de junio donde aparece la constitución y estatutos de la Asociación de Desarrollo Comunitario de Jinotega (ADC Las Brumas), de la cual no existen oficinas en esta ciudad, y cuya Junta Directiva está conformada por familiares directos de Leónidas Centeno: presidente, Aura María Zeledón (esposa); vicepresidente, Luis Alberto Centeno Rivera (hermano), secretario; Mayling del Rosario Rugama Zamora (sobrina), tesorero; Francisco Zeledón Tinoco (suegro) y vocal; Roberto José Garay Guerrero (cuñado de la esposa de Centeno); todo rubricado ante los oficios notariales del abogado y notario Marlon Brenes Vivas.
Cabe señalar que, según La Gaceta número 106 del año 1999, fueron desembolsados 350 mil córdobas para la Asociación de Desarrollo de Jinotega, de la cual no se tiene ninguna referencia.
Según información “clasificada” en poder del diputado José Ramón Villagra, a través de la Asociación Rutilio El Grande de San Sebastián de Yalí, durante su gestión como diputado, Leónidas Centeno logró el desembolso de dos proyectos, uno en el 2005 y otro en el 2006, para la reparación del Centro Recreativo La Loba, por un monto de 300 y 350 mil córdobas cada uno; sin embargo ese local ha estado durante los últimos años en total abandono y ha sido este año que se ha mandado a pintar y a realizar reparaciones menores de electricidad y carpintería, que suman 48 mil córdobas, según supo LA PRENSA.
Un documento suministrado a LA PRENSA refleja que en el año 2005, de los 444 mil 500 córdobas entregados por la Asamblea Nacional a Leónidas Centeno, 259 mil 710 fueron distribuidos entre sus familiares: su esposa, hijos, hermanos, cuñados y sobrinos.
“La actitud de Leónidas Centeno la vemos en la mayoría de los departamentos de parte de funcionarios del FSLN que son prepotentes, soberbios y que encima de todo se creen dueños y señores de la verdad, olvidándose por completo del ideario político de Sandino”, dijo a LA PRENSA Isabel Castillo, militante sandinista.
El diputado liberal Allan Rivera se puso a la orden para asesorar los trámites de desaforación de Centeno.