El actual presidente de la Empresa Nicaragüense de Energía (Enel), Ernesto Martínez Tiffer, fue mencionado en 1999 en una auditoría que realizó la Contraloría General de la República (CGR) que abarcaba “ciertas operaciones al 31 de diciembre de 1996”, en la cual se señaló que no se soportaron transferencias de 4.9 millones de dólares a una compañía rusa.
Las transferencias a que hace referencia la auditoría de la CGR se realizaron de una empresa ruso-nicaragüense de capital mixto (el Estado y la sociedad rusa Burgazgeoterm S.A.) llamada Intergeoterm cuando Martínez era el gerente de esta última.
Martínez no quiso hablar del tema con LA PRENSA y se limitó a decir que “está bueno que reviva eso”.
Para luego agregar que “no sé de qué me está hablando”, e inmediatamente de que se le mencionó la auditoría, indicar que “esas son cosas de hace más de 10 años”.
El funcionario brindó esas respuestas luego de salir de la reunión que sostuvo con los miembros de la Comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional, para explicar el caso Kamusi y otros temas relacionados al problema de la energía, el pasado martes dos de octubre.
NUNCA HUBO RESOLUCIÓN
La Contraloría, que no llegó a emitir una resolución sobre el caso ni estableció ningún tipo de sanción o responsabilidad contra funcionario alguno, concluyó en aquel entonces que “no se soportó la transferencia de 4,902,330.19 (de dólares). Por este valor no se suministró evidencia suficiente y competente de su utilización en Rusia”.
Agustín Jarquín Anaya, contralor de la República en ese entonces y actual diputado por la Convergencia Nacional, aliada del Frente Sandinista, confirmó que la Contraloría General de la República realizó una auditoría a Intergeoterm por ser ésta una empresa mixta con participación estatal, donde “se encontraron muchas irregularidades”, pero no se llegó a elaborar una resolución porque, según él, “el Gobierno de Arnoldo Alemán no entregó la información necesaria para concluir con una resolución”. El informe de la auditoría o “revisión” es de marzo de 1999.
Sin embargo, según los antecedentes del informe de auditoría de la CGR, fue Raúl Solórzano, entonces presidente ejecutivo de Enel, quien en junio de 1997 solicitó a la Contraloría realizar una auditoría especial a Intergeoterm.
En su declaración testimonial ante la Contraloría, el entonces presidente de la Junta Directiva de INE, Emilio Rappaccioli (presidente hasta el 10 de enero de 1997) dijo que las transferencias fueron manejadas por la Junta Directiva de Intergeoterm —que él presidía también— y autorizadas por el Gobierno de Nicaragua.
No obstante, el informe de auditoría de la CGR señala que “no rola en la documentación analizada la mencionada autorización del Gobierno de Nicaragua, ni se remitió dicha autorización al cierre de este informe”.
MARTÍNEZ TIFFER LOS MANDÓ A MOSCÚ
Por su parte Martínez Tiffer señaló en aquel momento que los soportes de las transacciones realizadas con las transferencias están en Monsintergeoterm S.A., sucursal en Moscú de Intergeoterm S.A. Dijo que él personalmente constató la existencia de los soportes y sugirió a la administración de Enel la realización de una auditoría por medio de la filial en Moscú de la firma de auditores independientes KPMG, pero esto no se realizó.
Además, la CGR estableció que Intergeoterm dejó de percibir 253 mil dólares por el arrendamiento de equipos de perforación, cantidad que pagó Enel directamente al socio Burgazgeoterm, basado en un contrato de arriendo con fecha del 31 de mayo de 1996.
MÁS EGRESOS NO SOPORTADOS
“Existen cantidades no soportadas que suman 2,480,676.59 (córdobas )”, dice el informe de auditoría y precisa que estos correspondían a la “compra de terrenos y derechos de pase en San Jacinto Tizate al 31 de diciembre de 1996, de los cuales no se localizaron, en los archivos de Intergeoterm, los testimonios de escrituras públicas de compra-venta correspondientes”.
Otro detalle de la auditoría indica que la alimentación y gastos del ingeniero Ernesto Martínez Tiffer en el período comprendido entre el 15 de agosto de 1995 al 15 de enero de 1996 sumaban 32,140 córdobas, unos siete mil dólares de la época, sin tener la aprobación de la Junta Directiva de Intergeoterm.
Al respecto Rappaccioli dijo en su momento a la Contraloría que el salario que recibió Martínez Tiffer, mientras fue gerente general de Intergeoterm, tenía que haber sido igual al de un director general de Enel, entre cinco mil y cinco mil 500 dólares. Igual respuesta dio Martínez a los auditores de la CGR.