El Ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Manouchehr Mottaki, advirtió ayer que Estados Unidos no está en posición de iniciar otra guerra en la región, ante la situación en que se encuentran sus fuerzas armadas en Irak.
“Nuestra posición es que EE.UU. no puede imponer otra guerra en la región en contra de sus contribuyentes”, dijo el jefe de la diplomacia iraní, que participa en el debate público de la 62 Asamblea General de la ONU.
Mottaki aseguró que Teherán ya informó “a los estadounidenses de qué pasará si toman una decisión alocada”.
Se mostró convencido de que la capacidad militar de Washington no le permitiría lanzarse a otro conflicto, a pesar de la “guerra sicológica” en la que su gobierno se ha embarcado a base de declaraciones como que “todas las opciones están sobre la mesa”.
El canciller iraní indicó que Teherán ha recibido en el pasado avisos muy específicos, incluso con la fecha, de que iban a ser atacados.
Reiteró que su país ejercerá el derecho a desarrollar un programa nuclear con fines pacíficos, a pesar de las posibles sanciones que se les impongan impulsadas por “unas razones políticas específicas”.
“No las queremos, las consideramos injustas, pero no funcionarán”, afirmó Mottaki, quien consideró “realista” el acuerdo alcanzado la semana pasada por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, más Alemania y la Unión Europea (UE), de posponer nuevas penalidades hasta noviembre para dar más tiempo a la diplomacia.
Irán llegó recientemente a un acuerdo con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) para esclarecer dudas sobre el pasado de sus actividades nucleares.
Al mismo tiempo, el Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, tiene previsto mantener nuevos contactos con Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo Nacional de Seguridad de Irán.
Mottaki reconoció que su país puede tardar en contestar algunas de las preguntas de la OIEA sobre sus centrifugadoras P1 y P2, que algunos países temen sirvan para fabricar armamento nuclear, pero reiteró que esta agencia de la ONU es el “lugar adecuado” para discutir el asunto.
“Todo en este caso gira alrededor del uso pacífico de la energía nuclear. Nosotros no estamos buscando una bomba nuclear, no queremos armamento nuclear. No es parte de la estrategia de nuestras fuerzas armadas”, insistió.