“Una inversión es la que produce cambios”
Wendy Álvarez Hidalgo
economia@laprensa.com.ni

El concepto de empresas socialmente responsables está de moda. Hugo Vergara subraya que la empresa tiene que demostrar con hechos que, al generar riqueza que es el objetivo de un negocio, lo hace con buenas prácticas a lo interno y externo de la compañía. En esta misión el Estado también debe hacer su parte con “eficientes políticas públicas”

A medida que el mercado se vuelve más exigente y competitivo las empresas en América Latina han tenido que reformar sus políticas de responsabilidad corporativa, incluida la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que han venido implementando, afirma el director ejecutivo de Forum Empresa paras las Américas, Hugo Vergara.

Vergara, quien recientemente impartió en Managua un seminario a representantes de pequeñas y medianas empresas nicaragüenses sobre la importancia que tiene la RSE, aseguró que esta va más allá de la filantropía, es decir de la creación de programas benéficos dentro de las empresas.

Ahora este término implica también que el sector privado adapte sus funciones y misión, que es generar riqueza, respetando los marcos jurídicos, ambientales y de desarrollo humano, lo cual permite que las empresas sean más rentables y competitivas.

Sostiene, en entrevista con LA PRENSA, que “las buenas prácticas sociales empresariales” son las bases para que una empresa crezca y garantice su permanencia en el mercado.

A criterio de Vergara, en el sector privado de Latinoamérica aún falta mucho que avanzar, en especial en temas como equidad de género, políticas sociales para los trabajadores y vinculación entre la empresas y el Estado.

Forum Empresa, con sede en Chile, es una alianza hemisférica de organizaciones empresariales que promueven la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en las Américas. Actualmente cuenta con 22 organizaciones que representan a 20 países en la región y reúne cerca de 3,500 empresas a través de las organizaciones miembros.

En Nicaragua este organismo está representado por la Unión Nicaragüense para la Responsabilidad Social Empresarial (Unirse).

Creo que es a partir de 1990 que el concepto de Responsabilidad Social Empresarial viene ganando terreno en la región. ¿ A qué obedece esa tendencia?

Yo creo que existen diversos aspectos. El primero es lo que tú señalas, estamos actuando hoy día en mercados globales. Las economías están actuando y desarrollándose en marcos absolutamente distintos a lo que ocurría hace 50 años. Hoy tenemos mercados altamente competitivos, competimos en todas partes del mundo, tenemos consumidores más informados, tenemos casos de empresas que se han visto golpeadas en el mundo por temas de responsabilidad social corporativas, por sus malas prácticas sociales.

Lo que ha sucedido es que las empresas, cuya misión es generar riqueza y además ser rentables, se han dado cuenta que ya no se puede ser rentable a costa de las malas prácticas sociales o malas prácticas ambientales.

Hay empresas que, por sus malas prácticas sociales y por incumplir políticas de transparencia, o por ser demasiado arriesgadas en el desarrollo de sus negocios, terminaron por dañar a accionistas, trabajadores y al mismo Estado.

La ley en Estados Unidos, que regula hoy en día los temas de transparencias económicas, no surge porque al regulador se le ocurrió que debía hacer esas regulaciones, surge por una mala práctica de empresas que no actuaron correctamente en mercados que hoy día son más complejos y son distintos.

¿Puede mencionar ejemplos de consumidores que por sus acciones hayan forzado a las empresas a cambiar?

Tienes por ejemplo consumidores europeos que no están dispuestos a que las frutas que se exportan de América Latina se desarrollen y se exporten con mano de obra infantil o mala calidad laboral, por ejemplo en el banano y la caña de azúcar. Hoy día esos consumidores son más exigentes y lo que piden (a las empresas) es: calidad, excelencia y responsabilidad social.

Hace 15 ó 20 años el sector empresarial en América Latina, por ejemplo, se dio cuenta de que lo que estaban haciendo era filantropía. Cuando en realidad la responsabilidad social es una herramienta de gestión dentro de las empresas, para gestionar adecuadamente sus temas económicos, sociales y ambientales. Y responder no solamente al sector empresarial, a los accionistas, a los trabajadores, sino también para responder a su público de interés y a la sociedad en la cual esta opera.

Entonces no es la filantropía, no son los programas sociales de una empresa los que destacan su responsabilidad social, sino la manera en cómo una empresa a través del establecimiento de estándares de calidad y excelencia en sus funciones crea rentabilidad dentro de la sociedad.

Usted mencionó que la responsabilidad social es una herramienta de gestión que también debe responder a los trabajadores de una empresa. En ese sentido, ¿cuál es el rol del recurso humano dentro de la responsabilidad social de una empresa?

Muchísimo. Hoy día tú no puedes pretender salir a hablar o decir que eres una empresa con responsabilidad social, si primero tu casa (empresa) no está ordenada. Significa tener políticas adecuadas con tus empleados, canales de comunicación adecuados con tus empleados.

Ya no estamos para discutir salarios mínimos, sino salarios éticos que permitan a un trabajador desarrollarse con su familia. Y por lo tanto tenemos que evaluar eso: la brecha que existe entre el salario mayor y el salario menor dentro de una compañía, los cuales son elementos constitutivos y de responsabilidad social corporativa.

Si vemos por ejemplo en América Latina donde la brecha entre el salario más alto y bajo (de un trabajador) es de uno a 150 dólares, de uno a 260 dólares, cuando en los países desarrollados es de uno a 10 dólares, de uno a 15 dólares. Eso demuestra que hay mucho todavía que hacer en ese ámbito.

También en el respeto, por ejemplo, del tema de género. ¿Cuántas mujeres de hoy en día, tienen el mismo cargo que un hombre y gana menos dinero, por el hecho de ser mujer? Entonces esa situación pasa a ser un elemento distintivo, dentro de una política de responsabilidad social en temas laborales.

Por ejemplo, en Ecuador estuve visitando una planta bananera y me encontré con un señor de unos 57 años y le pregunto: ¿Hace cuántos años trabaja usted en esta planta bananera? y me dijo hace 40 años y sabe cómo se definió como: temporero permanente. No existe temporero permanente.

Si hay una persona trabajando desde hace 40 años en una empresa, tú lo tienes que contratar y tienes que generarle políticas sociales que lo beneficien, darle un buen salario, darle las condiciones para que haga un buen trabajo.

Sin embargo, hoy en día hay en el campo algunas compañías que ni siquiera le ponen un baño a un trabajador cuando está haciendo la cosecha. No le dan agua, cuando están habilitados los canales de agua durante las ocho horas de trabajo. Si es que trabaja ocho horas, porque en su mayoría trabajan hasta 15 horas.

Sin duda alguna es vital para el desarrollo de una empresa fomentar las buenas prácticas laborales.

Los temas laborales son absolutamente esenciales. Insisto, si tu casa no está ordenada, no pretendas venir a decir a través de la filantropía que eres una empresa con responsabilidad social corporativa. Lo decimos en todas partes: una empresa socialmente responsable, es muy distinto a una empresa con un programa de responsabilidad social corporativa.

La empresa socialmente responsable es aquella que ha entendido que la mejor forma de generar su riqueza y su rentabilidad es con buenas prácticas, con buenas políticas y haciendo bien las cosas. La (compañía) que tiene sólo programas sociales todavía no entiende (el concepto de responsabilidad social corporativa), porque cree que solamente es marketing o solamente una estrategia promocional de la empresa.

Entonces ¿qué deben hacer la empresas para mejorar?

Lo que tú dices, lo tienes que demostrar. Por lo tanto, una empresa cuando comunica tiene que demostrar con hechos que realmente es una empresa socialmente responsable.

Las empresas hoy en día reportan y nosotros estamos pidiéndoles a todas las compañías que no solamente den a conocer sus balances financieros, sino que nos digan cuáles son sus políticas sociales y ambientales, de tal forma que nosotros las podamos medir, que podamos comparar de un año a otro año cuáles han sido los compromisos de esa compañía.

El The Global Report Iniciative, que es el modelo de reporte global que ya están utilizando todas las empresas en el mundo, lo que permite es transparentar las políticas de una empresa. Y por lo tanto todos, incluyendo los medios de comunicación, tienen ahí una herramienta muy importante para dar seguimiento al cumplimiento de una empresa con respecto a sus compromisos en materia de responsabilidad social empresarial. Lo que se reporta es la aplicación de políticas a lo interno de la empresa, pero si no las tienes no puedes reportar.

Y si quiere reportar colocando información que no es relevante, que no es interesante, entonces lo mejor es que no reporte, porque entonces lo que estás haciendo es creando un modelo de una política comunicacional de marketing.

Por otra parte, las empresas deben entender que cada vez que invierten un peso en la sociedad, esa inversión tiene que beneficiar en el largo plazo a la sociedad. Una inversión sostenida es la que produce cambios, pero (la empresa) que solamente firma un cheque y dona a distintos lugares no está haciendo nada. Lo único que está haciendo es filantropía no estratégica y que finalmente se traduce en nada.

En ese sentido, ¿cuáles son los criterios que definen que una empresa está cumpliendo su papel en la sociedad en temas de responsabilidad corporativa?

Insisto, la empresa tiene una misión que cumplir que es ser rentable. Eso es lo que saben hacer las empresas y hacia eso están orientadas. Lo que nosotros estamos diciendo es que hoy en día esa riqueza tiene que hacerse respetando los temas ambientales, sociales y económicos.

Por lo tanto, una empresa que está actuando de esa manera tiene la capacidad de demostrar, a través de sus acciones, cuáles son esa políticas a lo interno, cuáles son sus políticas con la comunidad, cuáles son sus políticas con el medio ambiente, cuáles son sus políticas como gobierno corporativo .

Necesitamos más políticas públicas-privadas. Necesitamos que el sector privado dialogue más con el Estado. El sector privado no es el Ministerio de Educación, si vamos a invertir en la educación es para incentivar y promover políticas públicas en la educación y mejorar la propia institucionalidad en la educación, eso es política pública-privada.

En Chile entendimos en el año noventa, cuando se recupera la democracia, que la única fórmula de poder crecer y de desarrollarse es cuando tú tienes un proyecto común de desarrollo, cuando todos los actores de la sociedad, el Estado y el sector empresarial, son capaces de pensar un país a 25 años, independiente de cualquier Gobierno.

Lo más importante es que las empresas y el Gobierno tengan una visión de proyecto consensuado, y parte de la responsabilidad social de las empresas es lograr eso. Si la empresa busca ese ideal, entonces está actuando con responsabilidad.

¿Qué influencia han tenido los Tratados de Libre Comercio suscritos por varios países de la región en el tema que discutimos?

Te pongo un ejemplo: Chile tiene 35 tratados de libre comercio, es un país que tiene 15 millones de habitantes, donde evidentemente para las empresas el mercado interno no es suficiente para poder desarrollarse.

Los tratados de libre comercio traen oportunidades, riesgos y también traen decisiones. Si no somos competitivos, por mencionarte solamente un caso, en la industria de algodón, tenemos que transformarnos y ya no ser productores más de algodones, sino ser productores de otros productos. Pero tendremos que buscar cuáles son las condiciones de competitividad para que nuestros productos lleguen a los mercados internos y se desarrollen y generen marcas en los mercados.

Yo lo he dicho repetidamente, en los años noventa Chile no exportaba salmón, hoy somos unos de los principales exportadores de salmón con desafíos en materia social y ambientales, para que nuestro salmón se venda más rápidamente y tenga mejores posibilidades de desarrollarse en los mercado europeos, americanos o asiáticos. Eso implica aprovechar esas oportunidades.

Yo no veo como amenazas los tratados de libre comercio, sí veo que hay varios tipos de tratados de libre comercio, algunos más amplios, que solamente el tema del comercio.

¿Hacia dónde se están enfocando las políticas de responsabilidad social de las empresas en la región?

En un primer comienzo las políticas de responsabilidad social empresarial estuvieron abocadas al tema de la comunidad. Si tú ibas a una conferencia hace cinco años, lo que más se escuchaba era sobre las fundaciones, los programas sociales, las donaciones. Sin embargo, hoy día cuando tú vas a una conferencia las empresas ya no te hablan de eso, ahora te hablan de cuál es el modelo de gestión que usan desde el concepto de responsabilidad social corporativa para hacer a la empresa exitosa y competitiva.

Y en ese modelo de gestión explican qué es lo que hace la fundación, pero la fundación ya no es el todo del programa de responsabilidad social de la empresa.

El sector empresarial sabe que hay un mercado adelante que ha cambiado, que en ese mercado las reglas del juego son distintas, que se están redefiniendo.

¿Cuáles son los desafíos que se le presentan tanto a los Estados como a las empresas en América Latina para alcanzar un desarrollo social sostenible?

Desde el Estado es el siguiente: América Latina ha tenido durante los últimos 50 años un debate sobre si debe o no existir un Estado, lo cual creo que es una discusión no fructífera. Necesitamos el Estado, pero eficiente en las políticas públicas. Un Estado que entienda que no es un Estado empresario, sino que junto con el sector empresarial inviertan para mejorar las condiciones de un país. Necesitamos un Estado no sobreideologizado, sino un Estado que logre entender que parte de su éxito pasa por el éxito de otros. El éxito del Estado ocurre cuando se genera diálogo y consenso nacionales.

Y de parte del sector empresarial, el reto es ser un actor proactivo, con liderazgo. No un actor reactivo, que esperan que explote un conflicto laboral en reacción a sus políticas. Necesitamos empresas que sean capaces de mirar antes cuáles son los temas que vienen y, por lo tanto, incorporarse desde lo que hacen a esas mejoras a la calidad, la excelencia y la competitividad.

La reputación cuesta

¿Son realmente responsables las empresas en Nicaragua?, o al menos algunas de ellas. El director Ejecutivo de Forum Empresas para las América, Hugo Vergara, menciona algunos ejemplos.

“Quiero comentar lo que vi de Ramacafe (encuentro anual cafetalero). Yo veo ahí la posibilidad de pequeños y medianos productores cafeteros organizados, asociándose para ser más competitivos y colocar sus productos de la mejor manera en los mercados externos. Los veo con certificación, los veo con estándares, los veo entendiendo que la única forma de construir marca, es dándole valor agregado a un producto como es el café”, responde.

A juicio de Vergara “esto es un ejemplo de responsabilidad social empresarial”.

“La Unión Nicaragüense para la Responsabilidad Social Empresarial (Unirse), está en Nicaragua sólo para decirle a las empresas cuáles son las políticas de responsabilidad corporativa, tiene la misión de señalarle al país cuál es la visión que tiene un país que promueve la responsabilidad social corporativa, cuáles van a ser los puntos más prioritarios en los próximos 25 años del sector empresarial”, subraya.

Pero insiste en que “ la única forma de medir la responsabilidad con que actúan las empresas es a través de la práctica. Tú no puedes decir lo que no eres, y si te atreves a decir lo que no eres, espera entonces las consecuencias cuando la gente se entere de que lo que tú dijiste no es cierto. Construir reputación cuesta muy caro, perderla cuesta un segundo”.

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