Benita Ferrero-Waldner, Comisaria de Relaciones Exteriores, confirma que reducción de ayudas internas no será negociada en un Acuerdo de Asociación con Centroamérica
La Comisaria de Relaciones Exteriores y Política de Vecindad de la Comisión Europea, Benita Ferrero-Waldner, advirtió que un estancamiento de las negociaciones en la Organización Mundial de Comercio (OMC) para abrir el comercio global, impactará negativamente en países pequeños como los de Centroamérica.
Las 151 naciones de la OMC, incluida Nicaragua, buscan liberalizar el comercio mundial en el marco de la llamada Ronda de Doha iniciada en el 2001, que supone por un lado la reducción de los subsidios que otorgan los países ricos a sus productores y, por otro lado, la baja de los aranceles por parte de los países en vías de desarrollo para los bienes industriales, por ejemplo.
Pero dijo que la reducción de los subsidios agrícolas no será un tema a discutirse y negociarse en un Acuerdo de Asociación que la Unión Europea (UE) y Centroamérica iniciarán a finales de octubre, posiblemente en San José, Costa Rica, y que incluye un Tratado de Libre Comercio (TLC).
“Si la ronda de Desarrollo de Doha se estanca definitivamente y no se llega a ningún acuerdo habría consecuencias negativas para todos los miembros de la Organización Mundial del Comercio, pero impactaría de forma más grave a países pequeños, como es el caso de los centroamericanos”, declaro Ferrero-Waldner, en entrevista con LA PRENSA.
Ferrero-Waldner, quien hoy llega por primera vez a Nicaragua luego de visitar Panamá, El Salvador y Honduras, subrayó la importancia de que se logre un consenso lo más pronto para concluir las negociaciones de la OMC.
“Una ronda de Doha exitosa demostraría que una gobernabilidad global basada en instituciones multilaterales es posible”, indicó en entrevista vía correo electrónico a LA PRENSA al ser consultada sobre el impacto que tendría un fracaso de la Ronda de Doha en la economía mundial y en las perspectivas de reducción de la pobreza, en países pobres como Centroamérica y como Nicaragua.
Pero dijo que “por el contrario un resultado positivo de la Ronda de Doha representaría un impulso extremadamente importante para el sistema de comercio multilateral”.
“Para manejar en futuro la globalización necesitaremos no sólo de una OMC robusta dentro de la cual todos los miembros tengan el mismo peso, si no también necesitaremos de soluciones multilaterales a otros desafíos globales, como por ejemplo el cambio climático”, añadió la también ex Ministra Federal de Asuntos Exteriores de Austria.
SUBSIDIOS: TEMA PARA LA OMC
“Los subsidios agrícolas no están en la agenda de las negociaciones (en un Acuerdo de Asociación). Es un tema en discusión en los foros multilaterales pero no en el marco de acuerdos comerciales bilaterales”, dijo Ferrero-Waldner, cuyo cargo es el equivalente al de una ministra.
De ser así, le consultó LA PRENSA, ¿cómo pueden los productores de Centroamérica competir con los productores de la UE que reciben millones de euros en subsidios al año? respondió: “No debemos confundir la política comercial con la política agraria, aunque tengan lógicamente ciertas conexiones”.
“La UE es uno de los bloques más abiertos del mundo en materia agrícola, aún teniendo una protección arancelaria relativamente elevada para algunos sectores sensibles. De hecho la UE es el primer importador mundial de productos agrícolas y un mercado principal para Centroamérica”, agregó.
“En cambio —indicó— las exportaciones agrícolas de Europa a Centroamérica son poco importantes, es un mercado el que hemos penetrado muy poco. Además hay que tener en cuenta que dadas las diferencias climáticas entre ambas regiones las agriculturas de ambos bloques son esencialmente complementarias”.
Por ello dijo no esperar “grandes fricciones comerciales entre ambos bloques en materia agrícola”, es decir entre la UE y Centroamérica, que en el Acuerdo de Asociación apuesta a negociar un Tratado de Libre Comercio.
“Los agricultores centroamericanos son muy competitivos ahora en Europa y lo serán más si concluimos un acuerdo”, según valoró.
AVANCES A MEDIAS
Las discusiones sobre productos industriales están a paso lento en la OMC, aunque los países han mostrado últimamente una mayor flexibilidad.
El presidente del grupo de trabajo para los productos no agrícolas, el embajador canadiense Don Stephenson, ha mantenido en las últimas semanas distintas reuniones tanto a nivel bilateral, como en grupos pequeños, para tratar de acercar posiciones en torno a su propuesta de negociación presentada en julio.
En semanas anteriores se lograron ciertos avances en el sector agrícola: Estados Unidos ha aceptado negociar sus ayudas internas, es decir subsidios, a la agricultura dentro de los límites planteados en el borrador de acuerdo con el que se está trabajando en la OMC.
Durante esta semana y la próxima continuarán las consultas con la intención de presentar, antes de que termine el mes, una versión revisada de ambos textos, el de agricultura y el de productos industriales, según fuentes de la negociación, citada por las agencias internacionales de prensa.
Lanzada en el 2001 la Ronda de Doha para el Desarrollo pretende eliminar las barreras comerciales y permitir así a los países más pobres poder potenciar sus economías.