El jefe regional de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, León Prop, a través de una carta con fecha siete de mayo del 2007 enviada a la presidenta de la Cruz Roja Nicaragüense, Esperanza Bermúdez, expresa que es lamentable que no exista ningún acuerdo a lo interno con relación al proceso de elecciones de las autoridades de esa institución.
La misiva, que fue redactada luego de la visita del representante de Federación Internacional de la Cruz Roja, Roy Vanegas, señala que el problema radica en que “se anteponen los intereses individuales y de grupos a los intereses institucionales de la Cruz Roja Nicaragüense, que son los únicos que deberían primar si existiera conciencia plena de lo que significa un cumplimiento responsable de los deberes”.
El asesor legal de la Cruz Roja Nicaragüense, Ricardo Morales, conoce de la misiva, sin embargo asegura que después de la segunda visita de los representantes internacionales, a finales del mismo mes, se cumplió con lo solicitado.
Morales, quien también es hijo de la presidenta de la Cruz Roja Nicaragüense, Esperanza Bermúdez, informó que ya se publicaron los estatutos para las elecciones, se aprobó el reglamento, se aprobó el padrón electoral y se creó la comisión electoral.
“Las autoridades de la Cruz Roja ejercen sus funciones de forma legal mientras no se den nuevas elecciones dentro de los procedimientos que manda el reglamento electoral. Si ella (Esperanza Bermúdez) estuviera de manera ilegítima no podría firmar los convenios internacionales... Los acuerdos para las nuevas elecciones fueron firmados por ellos (quienes hablan de malos manejos), luego los desconocieron, cosa que no pueden hacer”, indicó Morales.
Sobre el supuesto manejo irregular de fondos hasta por 35 millones de córdobas por parte de Esperanza Bermúdez, según denuncias de algunos miembros del Consejo Nacional de la Cruz Roja, Morales dijo que los documentos mostrados no formaban parte de una auditoría conclusiva.
Según Morales, lo hasta ahora dado a conocer por los denunciantes eran “recomendaciones” de auditores externos para hacer un mejor control de los fondos de la institución.