El paso del huracán Félix por la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) vino a desestabilizar todo el presupuesto destinado a la educación a nivel nacional, el cual este año ya se enfrentaba a la falta de infraestructura adecuada y a un déficit en alimentación escolar.
“Ese es el gran drama que tenemos en nuestro país, que frente a gigantescas necesidades y pocas posibilidades se nos vino el tema huracán, que destruyó o dejó en crisis una buena cantidad de aulas de la costa norte que hay que reconstruirlas”, expresó el ministro de Educación, Miguel De Castilla, quien considera que Nicaragua no tiene la posibilidad económica para enfrentar estos problemas.
“La situación de Nicaragua para sostener en pie el sistema escolar y para pensar el futuro de la educación del país cuesta mucho dinero y según lo que veo no tenemos la posibilidad económica para enfrentar semejante reto que nos pone la pobreza”, afirmó De Castilla.
Indicó que están en reuniones emergentes para determinar qué harán con las necesidades en infraestructura y alimentación escolar a nivel nacional.
El Ministerio de Educación tiene grandes retos, entre ellos la reparación, reconstrucción y mantenimiento de escuelas. En total hay más de nueve mil centros en todo el país.
Para resolver temporalmente, colocaron aulas-toldos en algunos centros, pero de acuerdo a De Castilla, no cuentan con el dinero para dar respuesta a esta necesidad.
Señaló que el poco dinero que había para sustituir esas aulas-toldos o para preparar la infraestructura en función de la matrícula escolar del año que viene, se tendrá que utilizar en la Costa Caribe.
De Castilla se mostró preocupado por el futuro de la educación del país y comentó que otro problema que tienen es el de cubrir la necesidad en cuanto a alimentación escolar, para lo cual se necesitan 54 millones de córdobas.
“Suspender la alimentación escolar significaría que el sistema escolar se vaciaría, porque inmensa cantidad de niños en las zonas rurales y aún en Managua van a la escuela más que a aprender, van a comer; es muy triste este país”, señaló De Castilla.
DINERO PARA ZINC
“Ya contamos con el dinero para comprar láminas de zinc y trasladar unas 15 mil láminas para cubrir esos dos rubros de techos de escuelas y casas de maestros”, detalló el ministro.
Indicó que en la Costa Caribe se reiniciaron las clases bajo “champas”, construidas con el esfuerzo de los padres de familia de cada zona.
Por su parte José Antonio Zepeda, secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), comentó que ayer se reunió con el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur) para hablar sobre la construcción de casas de maestros.
ANDEN acordó con el Mined y el Invur la construcción de casas para maestros, de las cuales algunas ya se han construido.
“Nos reuniremos para hacer un plan que defina la estrategia para la reconstrucción de viviendas. Aún no sabemos cuántas casas se necesitan en el Caribe, porque depende del modelo. Además la mayoría de maestros no tenía su propio terreno”, explicó Zepeda.