Toldos son “eternos”
Arlen Pérez
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Las aulas-toldos se colocaron “temporalmente”, pero algunos ya llevan todo el año

A inicios de año el Ministerio de Educación (Mined) colocó aulas-toldos mientras construían las aulas que hacían falta, pero el año está por terminar y los estudiantes siguen recibiendo clase bajo un techo de plástico soportado por unos tubos metálicos.

De acuerdo a declaraciones dadas por Miguel De Castilla, Ministro de Educación, en mayo de este año, había una preocupación, pero por “la pobreza” no podrán sustituir los más de 200 toldos que hay a nivel nacional.

“Estamos preocupados porque no hemos podido avanzar en la construcción de aulas en las escuelas donde hay toldos. Se vio al toldo como algo provisional, pero en este país es tanta la pobreza que es imposible sustituir toldos por aulas. Tenemos cerca de 250 toldos a nivel nacional”, dijo De Castilla en mayo.

Con el paso del huracán Félix, 16 de estas aulas toldos, como las llama el Mined, fueron colocadas para reiniciar clases.

Las maestras del Pacífico que están impartiendo clases en toldos comentan que el Mined no puede esperar que las aulas duren lo mismo en la zona del Caribe.

“Es más complicado porque a mí me da todo el sol y los niños en la tarde se ponen insoportables por el calor y en el invierno se mete el agua y tenemos que agruparnos para que no se mojen”, detalla Hilda García Soza, maestra de un aula-toldo en el colegio Salomón Ibarra Mayorga en Ciudad Sandino.

Comentó que la duración del toldo depende mucho del cuido que se le dé y las condiciones del clima.

“No podemos mandar a los niños a la calle. Yo tengo 43 estudiantes en este toldo”, añadió García.

Indicó que lo más preocupante es que hasta ahora no les han dicho si el próximo año darán clase en los toldos.

La profesora Anielka Orozco de 21 años, casi termina su primer año dando clases en un toldo donde atiende a 40 niños de tercer grado.

“Desde que inició las clases estoy en este toldo, se les dijo a los muchachos que para mayo ya estarían las secciones, pero todavía no están”, afirmó Orozco, quien duda que los toldos duren en la Costa Caribe porque en esa zona llueve demasiado.

Manifestó que en el toldo donde ella imparte clases se mete el polvo y cuando llueve el agua se empoza en el techo.

La directora del colegio Salomón Ibarra Mayorga, Martha Lorena Méndez, consideró que la solución de los toldos es “provisional, no definitiva”.

“En el centro ha solventado casi todo el año, para el próximo año ya no servirían esos toldos. Estos no son para toda la vida”, afirma Méndez.

Indicó que a inicios de año, cuando hicieron la petición de los toldos solicitaron la construcción de un pabellón de cinco aulas, porque además tienen alumnos en la sala de maestros. En total el centro atiende 1,742 estudiantes.

“En la costa esos toldos durarían seis meses que es el tiempo que tendría el Ministerio para construir”, calculó Méndez.

RESOLVIENDO SIN TOLDOS

Desde inicios de año el Colegio Dinamarca de Ciudad Sandino solicitó dos toldos y con la promesa de que estos les serían entregados recibieron novecientos estudiantes, cuando tenían capacidad para atender setecientos, ahora tienen ochocientos sesenta, producto de la deserción.

“Ya los niños hasta desertaron por las condiciones. Solicitamos dos toldos. Teníamos estudiantes en la tarima, tenemos estudiantes en la biblioteca y en un pasillo estaba preescolar”, explicó Lidia Pilarte, subdirectora de primaria del colegio Dinamarca Ciudad Sandino.

Manifestó que los alumnos de preescolar que por un tiempo estuvieron en el pasillo, los mandaron a una escuela evangélica a dos cuadras.

“En la biblioteca siguen recibiendo clases, y los de la tarima los pasamos a la sala de maestros”, indicó Pilarte.

Nélida Delgadillo, maestra de un grupo que recibe clases en la biblioteca señaló que no tiene condiciones para enseñar.

“No hay condiciones para los alumnos porque los tenemos que poner en grupo. No se atiende la biblioteca por la mañana y es bastante difícil poderles dar clases por los grupos y porque la pizarra es bastante pequeña”, comentó Delgadillo.

SIN ESPACIO

La subdirectora de primaria por su parte comentó que no tienen espacio para construir, que sólo queda hacer los pabellones de dos pisos y así multiplicar el número de aulas.

En este colegio hay dos aulas que son utilizadas por la delegación municipal, pero de acuerdo a la subdirectora de primaria no pueden hacer uso de ellas.

“Tenemos dos aulas donde funciona la delegación, pero como esto es del Estado ya sabemos que las aulas que utiliza la delegación no podemos negarnos a que las usen”, aseguró Pilarte.

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