SEÚL.- El presidente de Corea del Sur Roh Moo-hyun cruzó a pie la frontera con el Norte el martes, rumbo a una cumbre con su colega del Norte, Kim Jong Il, en la segunda reunión de su tipo en la historia de la península dividida, y prometió alentar la paz y confianza entre los antiguos adversarios.
Roh y su esposa Kwon Yang-sook cruzaron sobre una faja de plástico amarillo en la que estaban escritas las palabras "paz" y "prosperidad", tendida sobre la Línea de Demarcación Militar que separa a los dos países.
Tras el cruce cerca de la ciudad norcoreana de Kaesong, la delegación fue recibida por autoridades y mujeres que llevaban la vestimenta tradicional hanbok y ramos de flores.
"Espero que después de mi cruce, más gente imitará el ejemplo", dijo Roh antes de cruzar. "Esta línea será borrada gradualmente y el muro caerá".
Previamente en Seúl, Roh dijo que a partir de los logros de la primera cumbre Norte-Sur en el 2000 "acelerará la lenta marcha" de la reconciliación. Los dos países siguen técnicamente en guerra desde que las hostilidades de la Guerra de Corea de 1950-53 culminaron con un cese de fuego.
"Mi intención es concentrarme en lograr avances importantes y concretos para llegar a un acuerdo de paz con desarrollo económico", dijo Roh frente a la Casa Azul, la mansión presidencial, antes de abordar un auto blindado para el cruce de la Zona Desmilitarizada que separa ambos países.
La reunión de esta semana se registra casi un año después que Corea del Norte realizó una prueba atómica, estremeciendo la estabilidad regional y forzando a Estados Unidos a abandonar su línea dura hacia Pyongyang.
Posteriormente, Pyongyang cerró su único reactor nuclear _que producía materiales para bombas atómicas_ y prometió desactivar sus instalaciones nucleares para fin de año.
Roh reconoció el martes que la eliminación de las armas nucleares del Norte y la firma de un tratado de paz no podían ser obra exclusiva de las dos Coreas.
Pyongyang ha participado en conversaciones internacionales con Estados Unidos y otras potencias regionales acerca de su programa nuclear. Un acuerdo de paz requeriría la participación de Estados Unidos y China, que combatieron en ese conflicto.
Pero Roh dijo: "Creo que la determinación de las dos Coreas es más crucial que cualquier otra cosa cuando se trata de esbozar la dirección fundamental y acelerar el paso del avance".
El presidente surcoreano dijo que buscaría un acuerdo concreto para "generar confianza militar y abordar asuntos humanitarios".