BOGOTÁ. - La guerrilla de las FARC aseguró hoy en un "manifiesto" que "la narco-para-política" se tomó a Colombia, que el país está invadido por ese "monstruo", y que el presidente Álvaro Uribe es "el cabecilla principal".
"Toda la cúpula del Estado, empezando por el propio Uribe, cabecilla principal de los paracos, está invadida por el monstruo de la narco-para-política que se tomó a Colombia", dice el escrito firmado por el "secretariado del estado mayor central de las FARC" (máxima jerarquía de esa guerrilla) y difundido en internet.
En el escrito las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), convocan "a la resistencia en unidad" y presentan la "Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia (...) de un nuevo gobierno que sugerimos patriótico, democrático, (y), bolivariano".
El objetivo, subrayan, "es la creación de una alternativa para el cambio, surgida de un Gran Acuerdo Nacional por la paz, la justicia, la soberanía y el decoro de la nación, que se proponga un nuevo gobierno para salvar a Colombia del abismo".
"No podemos tolerar más esa mafia narco-paramilitar de latifundistas y ganaderos, narcotraficantes y empresarios que, con el apoyo militar del gobierno de Estados Unidos y el bombo de los medios de información, convirtieron a Colombia en un infierno de la guerra", señalan.
El gobierno de Uribe, asegura, "marcha al compás de las directrices de Washington y de las exigencias de poderosos capos narco-paramilitares", cita a algunos jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y a "otros siniestros personajes de motosierra y cocaína", como "socios del presidente".
IMPUSIERON TERROR
Los narco-paramilitares, añade, "impusieron a punta de fusil, de terror y de fraudes electorales a decenas de congresistas, gobernadores y alcaldes que han actuado como peleles del paramilitarismo en la política y en el gobierno".
El manifiesto señala también que "Colombia está siendo violentada además por la política de Seguridad Democrática (contra la violencia y las drogas) diseñada por Washington como desarrollo de la vieja doctrina de seguridad nacional y como estrategia de predominio del imperio sobre los pueblos de Nuestra América".
Insta a luchar contra "la perfidia con que actúa el Estado" y señala que ésta "debe ser respondida con la movilización del pueblo en acciones de calle y bloqueo de carreteras que paralicen el país en demanda de los derechos conculcados".
Asimismo, para "conformar un nuevo gobierno que trabaje por la paz, la justicia social y el rescate de la dignidad y la soberanía del pueblo de Colombia".
Propone, además, la conformación de "un nuevo Ejército Bolivariano para la defensa de la patria y las garantías sociales" e insiste, como en múltiples ocasiones, en declarar que "Uribe no es el hombre para la paz en Colombia" por cuanto "no está programado por los gringos para eso".