Los salvadoreños Dinora Alfaro y Oscar Guardado vinieron a refrescar con nuevos aires el XIII Festival Internacional de Teatro, con la puesta Nuestra Amante del director Fernando Umaña.
Una hamaca grandiosa, suspendida en el escenario es el marco multivariado para que una pareja desande los trillos del odio, la pasión, el sexo y las añoranzas. La hamaca es lecho, velo de novia, escenario, pared; un mundo total.
Dinora tiene una frescura extraordinaria en su desempeño actoral, con condiciones excelentes para la comedia. Oscar tiene momentos atinados sobre todo en las transiciones, donde pasa de un estado emocional a otro con mucha organicidad.
Los diálogos, chispeantes al inicio, llegan a un límite donde realmente se demuestra que un buen director debe saber cuándo terminar, para que no tengamos más de lo mismo. Como algunas escenas donde ponían una canción y los actores ni se movían, era como si estuviéramos en un recital, no es lo que el público busca en una obra de teatro.
Hubo un recurso que no se explotó por parte de los actores, quienes tenían en el rostro un maquillaje, el cual partía su rostro en dos con una raya negra que viajaba desde la frente al mentón y que provocaba una mitad del rostro maquillada con mucha intensidad y la otra al natural.
Pensamos que este recurso se emplearía tal vez para las evocaciones, los saltos al pasado y el presente, pero no, los actores daban cualquier ángulo del rostro sin considerar este vínculo.
Tanto Dinora como Oscar en varias ocasiones se trabaron con sus parlamentos, lo que demostraba inseguridad o nerviosismo. Deben trabajar más en ese sentido para que tales manchas no opaquen un espectáculo que logra la empatía del público y muchas risas.
La Bocha Teatro demostró que andan trabajando nuevas propuestas llenas de originalidad, se aborda un tema sugerente partiendo de realidades cotidianas intrascendentes hasta darle dimensión universal, apoyados en recursos de la comedia y de la mímica, como la escena del acto sexual donde las dos piernas de los actores nos dicen todo.
Con esta puesta el XIII Festival comenzó a ganar puntos en calidad y a dar satisfacción a los amantes de este género.