Muchas son las razones, mayores las excusas, pero la realidad es una: los proyectos de infraestructura vial programados en el Presupuesto de este año no han sido ejecutados en el terreno, y hay muy pocas probabilidades de que en los últimos tres meses del 2007 las obras lleguen a los municipios.
Al parecer, la promesa pública de construir al menos cien kilómetros de carretera por año, hecha al inicio del año no sólo por las autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) si no por el propio presidente Daniel Ortega, quedó en ofrecimiento.
Así lo demuestra el informe de ejecución presupuestaria del MTI, donde se presenta un alto nivel de subejecución de esa institución que provocó que más de una docena de proyectos insignes y otros de menor importancia no llegaran a las zonas programadas este año.
Según el informe oficial, sólo el 37 por ciento de los 1,873 millones 107 mil 344.93 córdobas presupuestados para el MTI en el 2007 han sido ejecutados hasta agosto pasado.
Esa “pobre ejecución presupuestaria”, como dijera en su momento el ministro de Hacienda, Alberto Guevara, es la causante de que la rehabilitación de las carreteras Malpaisillo-San Isidro (76 kilómetros), San Ramón-Muy Muy (40 kilómetros) y el tramo de la Carretera La Virgen-San Juan del Sur (19.25 kilómetros) y Diriamba-Casares-La Boquita (27.32 kilómetros) no hayan iniciado en el terreno.
El caso del tramo Acoyapa-San Carlos, con una extensión de 140 kilómetros y una inversión programada de más de 50 millones de córdobas, ni siquiera está en licitación a la fecha.
“Encontramos muchos candados”, fue el principal argumento del viceministro de Transporte, Fernando Valle, al ser consultado sobre la subejecución presupuestaria.
Valle admitió que el MTI no ha ejecutado proyectos directos en este año. Más bien, se ha apoyado la ejecución de algunos proyectos a través de las alcaldías, y además se han concluido algunos proyectos de arrastre.
LOS ATRASOS
El primer pegón, a juicio de Valle, es que el Banco Mundial, uno de los principales organismos financieros en la ejecución de proyectos de infraestructura vial, condicionó la entrega de unos sesenta millones de dólares para la ejecución de varios proyectos de rehabilitación de carreteras y al menos cuatro proyectos de adoquinado.
El acuerdo, establecido en la administración anterior, indicaba que ese organismo mundial no podía desembolsar fondos para proyectos viales si el Gobierno no aprobaba la Ley de Pesas y Medidas. Después de mucho cabildeo, la ley fue aprobada en junio pasado.
“Era imposible ejecutar esa cartera de proyectos con el Banco Mundial, cuando ya se había perdido mucho tiempo por lo de la ley (de Pesas y Medidas), justificó el legislador sandinista y vicepresidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, Wálmaro Gutiérrez.
Los requisitos legales para el cumplimiento de la Ley de Contrataciones del Estado son otra de las causas de retraso en la ejecución de proyectos, a juicio de Gutiérrez.
Al menos es lo que ha pasado en el caso de los proyectos de revestimiento granular de los tramos Cuyalí-La Colonia-Abisinia (28.5 kilómetros); Abisinia-Empalme El Portillo (7.5 kilómetros); Empalme Las Cruces-San Gabriel (24.1 kilómetros) y otros más de esa zona que fueron declarados desiertos y se están volviendo a licitar.
En el caso de las licitaciones de los tramos de adoquinado de Palacagüina-Telpaneca-San Juan de Río Coco (24.25 kilómetros), y el de Estelí a Llanos de Colón (23.37 kilómetros) también fueron declaradas desiertas, por lo cual se debió iniciar el papeleo para una nueva licitación.
ENGAÑADOS
El vicetitular del MTI también argumentó haber encontrado “engaños” en el presupuesto de ese Ministerio para este año.
El documento del presupuesto especificaba que en este año debía ejecutarse la rehabilitación de San Ramón-Muy Muy y del tramo de Matagalpa- Jinotega.
“Sin embargo, no estaban los fondos para esos proyectos. Entonces se empezó a negociar hasta hace poco, cuando el Presidente (Daniel Ortega) viajó a México)”, indicó Valle.
Cabe señalar que los proyectos en las zonas antes mencionadas han estado durante tres años consecutivos en los presupuestos de ejecución, pero a la fecha todavía no se han conseguido los fondos concretos.
Pese a los retrasos en la ejecución de las obras programadas, el presidente de la Cámara de la Construcción, Roberto Lacayo, se mostró bastante optimista con una pronta ejecución de los proyectos.
“Sabemos del atraso en el tema de infraestructura vial (casi veinte años en comparación con el resto de los países de Centroamérica), pero esperamos que pronto se empiecen los trabajos en el terreno”, indicó Lacayo.
Otro que también se mostró positivo es el presidente de la Comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional, Eliseo Núñez.
“Han habido muchos obstáculos para ejecutar los proyectos, pero esperamos que con todos los problemas discutidos se pueda hacer más ahora”, dijo el diputado miembro de la Alianza Liberal Nicaragüense.