El Presidente ecuatoriano, Rafael Correa, declaró el domingo una victoria “incuestionable” del partido de gobierno en la elección de 130 asambleístas, convocó al diálogo a los distintos sectores y negó cualquier proyecto totalitario de su parte.
“La victoria de la ciudadanía es incuestionable”, afirmó Correa, en una rueda de prensa en el palacio de gobierno.
“Aceptamos este triunfo con suma humildad y total responsabilidad, sabemos que no podemos fallar y jamás lo haremos”, señaló.
“Nadie busca proyectos totalitarios, peor aún proyectos extranjeros”, agregó Correa, en referencia a las voces de sus opositores que lo acusan de querer imitar el proceso liderado por el presidente Hugo Chávez, en Venezuela.
No existen resultados oficiales —que se espera estén listos en 20 ó 30 días, según el Tribunal Supremo Electoral—, pero una encuesta de boca de urna aún incompleta y extraoficial, avalada por el Gobierno, dio una amplia victoria al partido Alianza PAIS.
Según la encuestadora privada de Santiago Pérez, difundida anoche por Canal Uno, daba a Acuerdo País —nombre con el que se ha presentado Alianza PAIS— unos 76 escaños de un total de 130 en la futura Constituyente.
El Presidente, un economista de 44 años, que se define como cristiano de izquierda, destacó el triunfo de la “revolución ciudadana” frente a la “partidocracia”, según identifica a los partidos tradicionales.
Correa reiteró que el país requiere “cambios profundos”, que “no tenemos agendas ocultas” y anticipó que “nos sentaremos a dialogar con todos los grupos que busquen sinceramente sacar adelante al país”.
Pidió “a cierta prensa, a los poderes económicos, a la partidocracia, ya basta de satanizar, basta de tratar de inmovilizar al país por medio del miedo, basta de querer robarnos hasta la esperanza” al querer frustrar su proyecto llevar el país al “socialismo del siglo XXI”, propuesta similar a la del Presidente venezolano Hugo Chávez.
El mandatario, acompañado de todos sus ministros de Estado, dijo que era “imposible ocultar” su alegría y destacó que “esta ha sido una elección limpia, democrática, eficiente y transparente”.
El domingo, más de 9.3 millones electores estaban inscritos para elegir a 130 asambleístas que tendrán la tarea de elaborar una nueva constitución, la vigésima de la época republicana de este país. La constitución actual está vigente desde 1998.
Previamente, el vicepresidente Lenín Moreno dijo que una posible mayoría gobiernista en la Asamblea Constituyente no significará la radicalización de las posiciones del régimen.
Consultado si una eventual mayoría implicará una radicalización de las posiciones, Moreno respondió “no, creo que no, bajo ninguna circunstancia”.
El período de votación para elegir a los miembros de la asamblea terminó a las 17.00 (16.00 en Nicaragua) sin incidentes mayores y en relativa calma en todo el país.
El vicepresidente del Tribunal Electoral, René Maugé, al evaluar esta jornada cívica dijo a la AP que “hemos tenido reportes de todo el país y la jornada ha sido enteramente normal ... nos sentimos satisfechos por el orden y patriotismo con el que el pueblo ecuatoriano ha actuado en este evento”.
ASAMBLEA SE INSTALA EN OCTUBRE O NOVIEMBRE
Los sufragios en el extranjero “han operado normalmente... (y) de lo más tranquilo”.
La asamblea constituyente se instalará entre octubre y noviembre, funcionará por seis meses, con una prórroga máxima de tres meses, tendrá plenos poderes, y contará con la facultad de disolver al Congreso o aceptar la renuncia del Presidente Correa, quien ha dicho que pondrá su cargo a disposición del futuro organismo.
ALGUNOS CANDIDATOS
Entre los candidatos que postulan a la Asamblea figuran el magnate y tres veces candidato a la Presidencia, Álvaro Noboa, populista y el hombre más rico de Ecuador; el ex candidato presidencial León Roldós, socialdemócrata; el ex ministro de Energía, Alberto Acosta, por el partido de gobierno; la ex diputada Ximena Bohórquez, populista, que fue esposa del ex presidente Lucio Gutiérrez, y el ex vicepresidente Blasco Peñaherrera, de derecha.