Cada miércoles por la noche la iglesia St. Timothy luce llena, los feligreses se reúnen para orar a favor de su párroco, el padre Rolando Castillo, acusado recientemente de supuesto abuso sexual, hecho que habría ocurrido seis años atrás, cuando la presunta víctima tenía 17 años.
Hoy el acusador de origen hispano con 23 años de edad, cuya identidad prefiere mantener en reserva, demandó a la Arquidiócesis de Miami, por 10 millones de dólares para resarcir los daños que sufrió, por el supuesto caso de abuso que ya se encuentra en Corte.
LA PRENSA se comunicó con el sacerdote Rolando Castillo vía email, donde expresó que sus abogados le han aconsejado no dar declaraciones a los periodistas, ya que el caso se ventila en la Corte de la Florida.
“Muchas gracias por su email, y su interés sobre el caso, pero mis abogados me aconsejan no dar ninguna declaración, entrevista o hablar de este caso (aún) pendiente en el sistema legal”, subraya Castillo de origen nicaragüense, quien ha sido temporalmente retirado del sacerdocio mientras continúa el proceso judicial.
Por su parte, LA PRENSA recibió un comunicado de la Oficina de Comunicación de la Arquidiócesis de Miami, donde expresa que la denuncia en contra del sacerdote nicaragüense ha sido tomada con toda la seriedad, sin embargo, aseguran que el Arzobispado jamás ha recibido informe de mala conducta del sacerdote Rolando Castillo, quien actualmente, según conoció LA PRENSA, se encuentra en un retiro espiritual, ya que el caso lo ha afectado grandemente.
“La Arquidiócesis nunca ha recibido ningún informe de mala conducta con relación al padre Castillo. Debido a que cada acusación en contra de un sacerdote requiere de una investigación para determinar la credibilidad, el Padre Castillo, al tiempo que niega la alegación, ha decidido retirarse temporalmente de su cargo de pastor y ha pedido a sus feligreses oraciones para una pronta resolución”, dice el comunicado de la Oficina de Comunicación de la Arquidiócesis de Miami, enviado al Diario LA PRENSA.
En la Iglesia St. Timothy, una funcionaria que prefirió no ser identificada confirmó el retiro del padre Castillo, al frente d e la Iglesia. Sin embargo, no brindó mayores detalles aduciendo que mientras las investigaciones del caso sigan su curso, no emitirán ningún comentario al respecto.
“Lo único que le puedo decir es que se está investigando, no hay nada comprobado contra el padre, no hay pruebas todavía. No sabemos si las intenciones de la persona que ha interpuesto la denuncia es sacar dinero o cobrar notoriedad”, dijo la fuente anónima.
Los padres del sacerdote Castillo, quienes se encuentran devastados con la acusación contra su hijo, asisten a la Iglesia, pero no pueden hablar, los abogados han recomendado mantenerse en silencio, durante el proceso de investigación que dura tres meses y podría extenderse hasta seis.
CONDUCTA INTACHABLE
El sacerdote nicaragüense Fulgencio Mayorga, quien trabajó con Castillo durante varios meses en la Iglesia St. Timothy, habló con LA PRENSA sobre el caso, asegurando que Castillo es “un sacerdote de conducta intachable, por tanto, hay que esperar que las cosas terminen a favor de nuestro amigo y hermano sacerdote quien es un hombre bueno. Estamos en constante oración para que el proceso sea justo y favor del Padre”, afirmó Mayorga.
Se conoció que el padre Castillo regresaba de Nicaragua, donde impartió un seminario religioso. Las autoridades eclesiales en Miami le informaron sobre la denuncia en su contra y horas más tarde la presunta víctima acompañado de su abogado, hicieron pública la acusación y la demanda ante los medios de comunicación.
El acusador, cuya imagen en la televisión fue cubierta con efectos especiales, dijo que el sacerdote lo abusó, cuando él y su familia asistían a St. Timothy, ubicada en la 102 avenida y la 54 calle, al sur oeste de Miami.
La respuesta a la acusación de parte del sacerdote es que esta carece de fundamentos e inmediatamente puso su cargo a disposición de la Arquidiócesis, mientras se realizan las pesquisas. Al mismo tiempo envió un mensaje a los feligreses de St. Timothy, a orar por la situación que enfrenta.
Marcia Wallace, una fiel católica que anualmente se encarga del peregrinaje de la imagen de la Concepción de El Viejo, de Nicaragua a Miami, sostiene que existe un respaldo unánime de los feligreses de St. Timothy y otras iglesias en Miami hacia el sacerdote.
“Nosotros estamos aquí respaldando al padre Castillo, expresando la molestia y la indignación que sentimos como fieles católicos sobre la acusación calumniosa en contra de nuestro párroco. Sabemos que la justicia va a prevalecer, conozco al padre desde hace mucho tiempo y sé de su actuar y creo firmemente que es una calumnia total”.
Según Wallace, la intención del acusador es obtener dinero porque está demandando a la Arquidiócesis y no al padre Castillo. “A los 17 años tenés las bases para defenderte si alguien pretende abusarte”, considera Wallace.
Los acusadores sostienen que la Arquidiócesis conocía de los supuestos abusos.
German Vecini, de origen argentino, ministro laico de la Iglesia católica en Miami, dice conocer al padre Rolando desde hace 15 años, cuando recién se ordenó como sacerdote. “Siempre ha tenido una conducta intachable, nunca hemos escuchado rumores en su contra, es una persona sumamente respetuosa y la prueba de lo que digo es que la Arquidiócesis ha confirmado que no tienen registrada ninguna queja en su contra”.
La Iglesia católica en Miami, ha pagado más de 20 millones de dólares a víctimas de abusos sexuales, mientras en Los Ángeles la cifra es de 1.2 billones de dólares, por lo que a criterio de Vecini las acusaciones contra sacerdotes se han convertido en un festín para obtener dinero que arrastra a justos por pecadores.