Un débil promedio de bateo de 241 puntos, sin carreras empujadas y mucho menos jonrones, son los numeritos que reunió el big leaguer estadounidense Kevin Mahar, quien no fue el primero ni será el último pelotero que viene a Nicaragua con grandes expectativas y se convierte en un fracaso.
Cuenta la historia, que en la vieja Liga Profesional, Lou Piniella fue botado del León porque no dio la talla, al igual que Mahar, quien jamás pudo agarrar el paso.
Junto al big leaguer también fue descartado el dominicano Yancarlos Paulino, quien comenzó la temporada como el primer bate del equipo, pero al poco tiempo perdió la titularidad y se marcha con dos hits en 21 turnos, para un raquítico 095 de average.
Los Tigres hicieron esos movimientos para darle lugar a los lanzadores dominicanos Enmanuel Ulloa, Franklin Pérez y Pedro Minaya, quien estuvo con el Bóer.
Ulloa y Pérez jugaron en Triple A sin mucho éxito en el 2006 y este año lo hicieron en la Liga Independiente del Atlántico con Bridgeport.
Ulloa es abridor y tuvo balance de 7-7 y efectividad de 4.62 en 19 aperturas, de las cuales completó dos, incluyendo una lechada. En 103.1 innings obsequió 36 bases y abanicó a 83 bateadores.
Este derecho ha demostrado a través de su carrera una buena relación bases-ponches. Entre 1998 y el 2006 en las Ligas Menores recorrió 894 entradas, con 266 boletos y 833 abanicados.
Pérez fue compañero de staff de Ulloa esta temporada en Bidgeport y lució bien con 2.40 de efectividad en 52 relevos y 60 episodios recorridos.
Además, ambos vienen de lanzar con los Gigantes de Cibao en la actual Liga Profesional de República Dominicana, aunque con poca actuación. Ulloa lanzó 2.1 entradas con efectividad de 15.43 y Pérez tiró para 13.50 en 2.0 innings.