El diputado por León, Ramón Macías, denunció ayer que desde inicios de año le han ofrecido dinero para que abandone a la Alianza Liberal Nicaragüense – Partido Conservador (ALN-PC) e integre a una nueva bancada legislativa.
Macías, quien reiteró que ya no quiere pertenecer a la ALN-PC, evitó decir quiénes son las personas o grupo que ofrecen el dinero, o “cañonazos”, como se le dice en Nicaragua.
La ALN-PC ha sufrido la deserción oficial de tres diputados (Salvador Talavera, Ramiro Silva y Jamileth Bonilla). Ayer anunció su pronto retiro el representante por Chinandega, Eduardo Gómez López. Y Macías podría ser el próximo.
Las renuncias a la ALN-PC ocurren justo cuando se había conformado un bloque de 52 diputados que se oponen a varios proyectos del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Pero Bonilla, Silva y Talavera han dicho que sus votos siguen firmes en ese sentido, aunque ahora lejos de la ALN-PC.
SIN UDF
Macías indicó ayer que su eventual renuncia a la ALN-PC se debe a irregularidades que ha sufrido como Presidente departamental de León y por un acercamiento con la Unidad de Fuerzas Democráticas (UFD).
“Si hay UFD, no hay Ramón Macías en la ALN”, precisó el legislador liberal.
LA POSICIÓN DE GÓMEZ
El diputado Eduardo Gómez aseguró ayer que no se retirará de la bancada de ALN-PC, pero señaló que no asistirá a las reuniones de la misma, como una forma de expresar su malestar por el irrespeto al que son sometidos dirigentes de Alianza por la República (Apre), de parte de allegados a Montealegre.
Gómez señaló que ese irrespeto, no se limita a los miembros de Apre en Chinandega, sino a otros municipios del país, además de no reconocerse a esa organización política a la que pertenece como aliada de ALN, a pesar de mantener una alianza de hecho.
Indicó que al menos en Chinandega, el boicot es impulsado por dirigentes de ALN en contubernio con dirigentes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Sin embargo, afirmó que no tiene intenciones de adherirse a una bancada independiente, y que su voto será siempre por las leyes que favorezcan la democracia y que socialmente vayan dirigidas a los sectores menos favorecidos, esté donde esté.
Desestimó que su decisión esté relacionada a supuestas presiones de parte del Frente Sandinista, por irregularidades que se habrían cometido en su administración como presidente del Poder Legislativo el año pasado, lo que calificó de “gran error”.
Afirmó que durante el año que se desempeñó como presidente del Poder Legislativo, fue presionado tanto por el FSLN como por el PLC, y nunca cedió a esas presiones, por lo que no cree, que lo vaya a hacer ahora.
Gómez enfatizó que la auditoría que realiza el ente fiscalizador, lo que denota es que las irregularidades fueron cometidas entre otros, por Bayardo Selva, quien fue puesto por otras organizaciones políticas, y quien actuaba sin poner en conocimiento lo que realizaba.
Mencionó que puede probar que 140 funcionarios supernumerarios fueron llevados por los partidos mayoritarios, quienes a su vez, se las arreglaban para que Selva no informase de sus actuaciones ni al Presidente de la Asamblea Nacional, ni a la Junta Directiva.
La auditoría fue solicitada por el mismo Gómez.