Monseñor René Sándigo, secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, teme que el anuncio del presidente Daniel Ortega de que va gobernar el país por decretos, vaya a causar inestabilidad institucional y hasta social en el país.
“Considero que la inmadurez no está en la población, a Dios gracias por eso, sin embargo, causa un poco de temor este tipo de expresiones radicales que podrían crear inestabilidad, creo que falta un poco de madurez, y tal vez hasta veo un poco de egoísmo, porque se está pensando sólo como en una estructura, siguiendo lineamientos al pie de la letra”, expresó el Obispo.
Para el prelado, la actitud del presidente Ortega está llevando a un determinado tipo de régimen “que puede tener consecuencias políticas, económicas, migratorias, porque ya hay gente que está empezando a viajar”.
LLAMADO A ORTEGA
El alto prelado católico hizo un llamado al presidente Daniel Ortega para que gobierne de acuerdo a las leyes y dentro del marco del respeto que le compete a cada Poder del Estado.
Sándigo insistió en que cada Poder del Estado tiene que tener autonomía para trabajar por el bien común de la nación, por tanto, cada uno tiene que respetarse lo suyo, de lo contrario, advierte Sándigo, “podría darse un caos en el país”.
“Personalmente me preocupa la postura de quienes encabezan la actividad política, pero por otro lado me da tranquilidad la madurez política de los nicaragüenses, a Dios gracias que a este pueblo ya no lo manipulan, es un pueblo que ha derramado mucha sangre, dando a muchos de sus hijos, este pueblo no se deja engañar, pero sí me preocupa la insistencia de quienes están en la línea alta de la política y que insisten en crear un organismo que no es bien visto por la población, y tanto va el cántaro al agua, que un día se puede romper, pues un día la gente se puede cansar”, advirtió monseñor Sándigo en declaraciones a LA PRENSA, mientras participaba en la asamblea plenaria del Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC) que aglutina a todos los obispos de Centroamérica, Panamá y Venezuela y que se realiza en Nicaragua del 26 al 30 de noviembre.