El millonario proyecto de saneamiento del Lago Xolotlán de Managua, que por muchos años se había quedado en un eslogan publicitario, empezó a dar grandes avances con el cambio de tubería en varias zonas capitalinas.
El proyecto iniciado por la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), lleva casi un cincuenta por ciento de avance en la instalación de unos 7.2 kilómetros de tuberías que desviarán las aguas servidas de Managua a una planta de tratamiento de aguas residuales.
Con la instalación de esa nueva tubería, el contaminado lago dejará de recibir los 120 mil metros cúbicos de aguas residuales que por día llegan hasta su cuerpo, indicó Marcelino Jiménez, jefe del proyecto del lago, de Enacal.
Por el momento, Enacal trabaja en la instalación de unos 300 metros de tubería en la Carretera Norte, obras que estarán listas en unos tres meses. No obstante, el total de tuberías, cuyo costo asciende a unos 12 millones de dólares, estará instalado hasta en abril del 2008.
La nueva tubería también permitirá que unos 60 mil metros cúbicos de aguas residuales, del alcantarillado sanitario de varios barrios capitalinos, sean procesados en la planta de tratamiento de aguas residuales de Enacal, que estará ubicada en la zona de las Américas Dos.
PLANTA HASTA FINALES DEL 2008
Aunque la tubería para desviar las aguas residuales de Managua y proteger al Lago Xolotlán estará lista en los primeros meses del próximo año, la planta de tratamiento para esos líquidos empezará a funcionar hasta finales del 2008.
“La construcción de la planta de tratamiento es un programa enorme y requiere su tiempo adecuado, por eso la planta entrará a operar a finales del 2008, y el desvío (de las aguas residuales para que no lleguen directamente al Lago Xolotlán) será al final del próximo año”, explicó Jiménez.
En la misma zona donde estará ubicada la planta de tratamiento, cuyo costo asciende a 23 millones de dólares, también se instalará una planta de bombeo, para facilitar el proceso.