Israelíes y palestinos se comprometieron ayer en la Conferencia de Paz de Annapolis, Estados Unidos a reanudar, tras siete años de desencuentros, las negociaciones que conduzcan al establecimiento pacífico de un Estado palestino, que conviva con el hebreo.
EE.UU. ha intensificado en las últimas semanas toda su artillería diplomática para ayudar a que, tanto el primer ministro israelí, Ehud Olmert, como el Presidente palestino, Mahmud Abás, anunciaran un acuerdo.
Los dos mandatarios se comprometieron a reanudar las conversaciones el 12 diciembre, y a celebrar reuniones quincenales.
Aunque el comunicado se esperaba para el final de la Conferencia, sorprendentemente fue el Presidente de EE.UU., George W. Bush, el que anunció el acuerdo al inaugurar la reunión, que se celebra en la Academia Naval de Annapolis, capital del Estado de Maryland.
Al entrelazar sus manos con la de los dos líderes, Bush sellaba la reactivación del proceso, que se quedó estancado en el año 2000, cuando el entonces presidente estadounidense Bill Clinton intentó dar un nuevo impulso al mismo en la residencia de descanso de los mandatarios de EE.UU. de Camp David.
Israelíes y palestinos decidieron retomar “inmediatamente” las conversaciones de paz, con la mirada puesta en la creación de un Estado palestino independiente, como establece la Hoja de Ruta.
El comunicado contiene compromisos como el que se refiere a “poner fin al derramamiento de sangre” y propagar la “cultura de la paz y la no violencia”.
Igualmente, expresa la necesidad de “confrontar el terrorismo y la incitación al terrorismo, ya sea cometido por los palestinos o los israelíes”.
En su discurso inaugural, el presidente Bush se comprometió a dedicar su esfuerzo, en lo que le queda de mandato, para lograr la “ambiciosa meta” de iniciar el camino hacia la paz.
Por su parte, el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, se mostró satisfecho por las posibilidades de paz que se han abierto en Annapolis, aunque insistió en que sólo será posible si se produce un cese total de la ocupación israelí.
En este sentido, precisó que Israel debe estar básicamente dispuesto a “poner fin a la ocupación de todos los territorios que están ocupados desde 1967, lo que incluye Jerusalén Este, así como el Golán Sirio, y la zona del Líbano que sigue ocupada”.
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, compartió este optimismo, al asegurar que “ha llegado el momento” de alcanzar la paz”.