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Un familiar muestra los escombros de la habitación donde pereció calcinada la niña. (LA PRENSA/N. MARENCO-DIARIO HOY)
Niña calcinada en Ciudad Darío
Incendio se originó a las diez de la noche en la habitación donde dormía la menor de siete meses, bajo el cuido de un familiar
Presumen que el siniestro lo causó una veladora
Alejandro Flores Valle
sucesos@laprensa.com.ni
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Investigan

El teniente Yurbis Moreno, segundo jefe de la Policía de Ciudad Darío, explicó que las presunciones que tienen es sobre la versión de uno de los familiares de la niña, quien dijo que el siniestro se originó por una candela. Indicó que están investigando el caso.

“Nosotros no podemos irnos por presunciones, sino por lo que establecen los bomberos de la investigación que hacen”, explicó el teniente Moreno.

La Procuradora Especial de la Niñez y la Adolescencia, Norma Moreno, dijo que en el caso, cuando una madre sale a realizar una diligencia y deja a su hijo bajo el cuido de otro familiar, no se podría hablar de falta de tutela.

Sin embargo, manifestó que los padres deben cuidar más a sus hijos para evitar un accidente o tragedia.

La niña Fátima del Rosario Salmerón, quien el próximo 4 de diciembre iba a cumplir 7 meses de edad, era alegre y dinámica y tres horas antes de morir quemada en su cuna, en el cuarto donde dormía, anduvo gateando por toda la sala de la casa.

La bebé murió a las 10:00 de la noche del pasado domingo, cuando se produjo un incendio en la habitación de la vivienda, ubicada de la parada de Las Masaya, media cuadra al oeste, en Ciudad Darío, 90 kilómetros al norte de Managua.

El dolor, la angustia y tristeza embarga a sus parientes, desde el más pequeño hasta el más grande, porque la niña Fátima Salmerón era quien hacía reír a todos con su precocidad.

LA ESTABAN CUIDANDO

Facunda Salmerón Orozco, de 46 años, abuela de la bebé, dijo que se quedó cuidando a la menor porque su madre se fue con una vecina a la celebración de un bachillerato.

Explicó que lo ocurrido a su nieta fue una tragedia y no negligencia, “como la gente anda diciendo”. Aseguró que a la menor nunca la dejaron sola.

“Todo mundo le puede decir que mi hija siempre caminaba con la niña, nunca la dejaba sola y cuando la dejaba en la casa era al cuidado de nosotras que atendíamos bien a la niña y no la descuidábamos”, aseguró Salmerón.

“La niña, a las 7:00 de la noche (del domingo) andaba jugando en el piso de la sala. A las 8:30 de la noche la niña se me orinó y entonces le fui a cambiar el pañal y la pijama de dormir; le puse un suéter, le di una pacha de leche y la fui a acostar como a las 9:00 de la noche y la persigné”, dijo Salmerón.

Manifestó que luego sintió como que se le subió el azúcar (diabetes) y se salió al portón de la casa, para que le diera aire porque se estaba ahogando.

“Pero yo estaba pendiente de la niña y dos veces entré al cuarto, la toqué y todo estaba normal”, dijo la abuela de la bebé.

“Otra hija mía que estaba en otro cuarto y que está operada sintió el humo y me gritó: ‘Mamá, mamá, la niña se está quemando’, y cuando llegamos al cuarto ya estaba quemada, las llamas salían por la ventana y la puerta”, dijo Facunda Salmerón entre sollozos.

SOSPECHA QUE FUE UNA VELADORA

Facunda Salmerón, igual que su familia, considera que una veladora que dejó encendida en el cuarto donde dormía la niña, fue la que originó el siniestro.

“Yo tengo un hijo que se me fue a los Estados Unidos mojado (de manera ilegal), entonces yo me fui a la iglesia y le ofrecí al Santísimo que le iba a prender una veladora y hasta que me muriera la iba a dejar de prender”, señaló.

Comentó que la veladora estaba como a tres metros de la cuna, donde dormía la niña. “Fue un accidente y Dios quiso llevársela”, dijo Facunda Salmerón con tono de resignación.

Rosibel Salmerón Orozco, de 18 años, madre de la niña, dijo que no hubo descuido en el accidente que le ocurrió a su hija. “Mi mamá me la cuidaba bien. Me la cuidaba mejor que yo”, aseguró.

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