El Ballet Folclórico Quetzaltnáhuatl se lució el domingo en su noche de cierre de temporada 22 Aniversario, en la que participaron como artistas invitados Otto de la Rocha y la Marimba Flor de Pino en el Teatro Nacional Rubén Darío.
El espectáculo, que dio inicio a las 7:00 p.m., contó con una calidad coreográfica y escenográfica indiscutible, pues sus bailes no sólo recrearon los ambientes de la vida tradicional y la cultura nicaragüenses, sino que transmitieron las emociones y sentimientos del pueblo.
Sones como Nicaragua, Nicaragüita, El Güegüense y hasta La Cumbia Chinandegana, estremecieron por dos horas la Sala Mayor del teatro, escenario de un reconocimiento especial al cantaautor nicaragüense Otto de la Rocha de parte del Ballet Folclórico Quetzaltnáhuatl por su larga y reconocida trayectoria artística, que inspira a las magníficas coreografías de sus danzas.
Entre los números estelares de la noche destacó el sensual, rítmico y contagiante Palo de Mayo, en el que los bailarines sacudieron y contorsionaron sus cuerpos para imprimir energía a la noche. Otro de los atractivos importantes fue la peculiar representación de las Fiestas Patronales de Managua en honor a su patrono Santo Domingo.
Este acto único reflejó la calidad artística del grupo, que encarnó con exactitud cada uno de los pintorescos personajes de esta fiesta agostina. Al son de toros desfilaron las vaquitas, el cacique, promesantes y hasta los famosos diablitos que robaron sonrisas, gritos y aplausos del público con su presentación.