El intercambio de acusaciones e insultos entre el presidente Álvaro Uribe y su colega venezolano Hugo Chávez, que dejó las relaciones bilaterales en “terapia intensiva”, generó en Bogotá llamados a la calma e interrogantes sobre el real impacto de la inédita disputa entre ambos.
En Venezuela, los medios locales ven el conflicto como una “cortina de humo” de Chávez para distraer la atención del referendo del fin de semana sobre la nueva Constitución
Ex presidentes y congresistas señalaron que nunca las relaciones bilaterales llegaron al punto en que los dos mandatarios se insultaran mutuamente, revelando así sus profundas divergencias ideológicas, y dejando en ascuas un fuerte intercambio comercial de unos 4,100 millones de dólares anuales.
El ministro de Industria y Comercio colombiano, Luis Guillermo Plata, aseguró que “suspender (el comercio entre los dos países) no es nada sencillo para ninguno de los dos”.
Venezuela es el primer comprador de productos como huevos, carne y leche a Colombia.
El ministro, entrevistado por la cadena radial RCN, dijo que hacían averiguaciones para saber qué exactamente significaba ese congelamiento de relaciones anunciado por Chávez, y que por eso “tampoco estamos en estado de pánico”.
El canciller colombiano Fernando Araújo dijo a la emisora que ninguno de los dos embajadores, el de Venezuela o el colombiano en Caracas, han sido llamado a consultas.
“La palabra normal no es la adecuada en este momento” para describir las relaciones bilaterales, agregó el canciller. “Hay realmente dificultades con las declaraciones del presidente Chávez. Las respuestas del Gobierno colombiano ya fueron dadas por el propio Presidente”, aseguró.
El ex presidente Ernesto Samper (1994-1998) dijo que “esta es la situación más grave que se vive entre los dos países en los últimos años”, pero que se puede solucionar con un encuentro entre los dos gobernantes “sin máscaras y pensando por los secuestrados y por la hermandad y la historia que hay entre los dos países”.
Chávez anunció el domingo que colocaba las relaciones con Colombia “en el congelador”, pero que no será él quien rompa los lazos diplomáticos con un país con el que comparte 2,219 kilómetros de frontera.
Uribe replicó horas después criticando lo que calificó de “proyecto expansionista” de Chávez, a quien dijo que no estaba interesado en la paz colombiana, sino en que “Colombia sea víctima de un gobierno terrorista de las FARC”.
El cruce de reclamos se produjo por la decisión de Bogotá de poner fin a la mediación de Chávez ante las FARC para lograr el canje de 46 secuestrados a cambio de cientos de guerrilleros en prisión.
AP-NY-11-26-07 1717EST Chávez dijo ayer en una reunión con el alto mando militar, que Álvaro Uribe es un “vocero de la oligarquía antibolivariana”, pero aseguró que esta “no va a jugar con nosotros”.
Chávez, quien ha reiterado que a Uribe “se le cayó la máscara”, fue criticado también por el mandatario colombiano por su visión de la independencia de América, especialmente del papel del prócer Simón Bolívar.
Las relaciones con España también se mantienen tensas, aunque el Gobierno español dijo ayer que su política hacia Venezuela no ha variado.
Por otro lado, el proyecto de reforma constitucional que incluye la reelección presidencial ilimitada, entró ayer a una semana clave para el referendo del próximo fin de semana.
En Miami, una organización venezolana afirmó que participar en el referendo del próximo domingo sería legitimar una “reforma inconstitucional”.