Un terremoto de magnitud 6.7 dejó ayer al menos tres muertos y 55 heridos en la isla indonesia de Sumbawa, indicó un nuevo balance oficial.
Uno de los muertos fue un niño de 5 años, indicó Rustam Pakaya, portavoz del Ministerio de Sanidad, que también señaló 55 heridos.
Varias réplicas, una de magnitud 5.6, provocaron el pánico de la población.
“La gente se encuentra ahora en la calle, algunos prefieren esperar en el campo de futbol, nadie está en casa”, relató Adit, un vecino de la ciudad de Bima, a la emisora de radio Elshinta.
La sacudida telúrica dio pie a una alerta de tsunami, que luego fue anulada, indicaron los sismólogos.
A la mayoría de las personas heridas les había caído encima paredes, explicó Suriyani, una responsable del hospital general del distrito de Dompu, en Sumbawa.
“Recibimos 34 heridos. Algunos ligeros ya fueron dados de alta, pero unos 20 siguen hospitalizados, con heridas abiertas, heridas en la cabeza y fracturas”, declaró el doctor Suriyani.
Unas 200 casas resultaron dañadas en el distrito de Dompu, uno de los más afectados, según la emisora Elshinta.
El epicentro del sismo, registrado a las 00h00 locales del lunes (10:00 de la mañana en Nicaragua), fue localizado a 44 km al Oeste de Raba y a 349 km al Este de Denpasar (isla de Bali), a una profundidad de 30 km, indicó el Instituto de Geofísica de Estados Unidos (USGS).
Los sismólogos indonesios también evaluaron en 6.7 grados la magnitud del sismo submarino.
En la ciudad de Raba, a unos 50 km de Dompu, el sismo provocó movimientos de pánico entre la población de la zona.