Prefectos (gobernadores) y líderes civiles de seis de los nueve departamentos de Bolivia llamaron ayer a una huelga de 48 horas, que comenzará mañana contra una nueva Carta Magna no consensuada, que avala el presidente Evo Morales, informó el Prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas.
“Este será un paro distinto, ya que convocamos a la ciudadanía a que sea consciencial”, dijo Costas al llamar a acatamiento a los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Pando, Beni, Cochabamba y Chuquisaca.
En tanto, la tensión persistía ayer en la ciudad de Sucre tras el caos producido por dos días de violentas protestas, con saldo de cuatro muertos, que estallaron luego de que la Constituyente aprobó una nueva Carta Magna preliminar que la oposición rechaza.
La ciudad de 300,000 habitantes en el sur de Bolivia intentaba volver a la normalidad tras dos jornadas de furia ciudadana, que se expresó en incendios, ataques con tacos de dinamita, barricadas y choques con la Policía, que provocaron la muerte de tres manifestantes y un uniformado.
Sucre enterró este lunes a dos de los ciudadanos muertos durante los disturbios, en una ceremonia pacífica en la catedral a la que asistieron unas 10,000 personas, según medios locales. Un tercer civil será enterrado el martes.
Los féretros fueron envueltos con las banderas de Bolivia y del departamento de Chuquisaca (del que Sucre es capital), mientras los dolientes señalaban a gritos: “¡Evo asesino! ¡fusil, metralla, el pueblo no se calla! ¡democracia sí, dictadura no!”. En varias paredes se leían consignas contra el mandatario Evo Morales como “Chávez manda, Evo cumple”.
La autoridad habló ante un nutrido mitin realizado en la plaza de armas de Santa Cruz, sede de la prefectura departamental, tras participar de una reunión de autoridades regionales.
ANUNCIA PARO
El Prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, dijo que “el paro cívico abarca a las seis regiones y hay la iniciativa de interponer un juicio de responsabilidades contra los mandos policiales y militares por la masacre de La Glorieta (en Sucre con saldo de tres civiles muertos) ya que el señor presidente Evo Morales como Poncio Pilato se lavó las manos”, agregó Costas.
La huelga es, además, para “rechazar la medida perversa y arbitraria para desestabilizar a las regiones quitándoles recursos”, dijo Costas.
El presidente del comité cívico de Santa Cruz, Branco Marinkovic, subrayó que “el paro será en protesta por todo lo ocurrido en Sucre”, escenario el fin de semana de una rebelión popular contra la decisión de la mayoría oficialista de la Asamblea Constituyente, de aprobar una nueva carta política, en ausencia de la oposición.
Morales y la oposición radicalizaron sus discursos, compitieron con manifestaciones multitudinarias en La Paz y Santa Cruz y parecen dispuestos a medir sus fuerzas.
Los líderes de ambos bandos se culparon mutuamente, con tono incendiario, de la violencia que causó tres muertos y 300 heridos en Sucre el pasado fin de semana.
Obviando tres días de disturbios en Sucre, por la decisión del oficialismo de aprobar su nueva Carta Magna sin contar con la oposición, Morales pidió a sus constituyentes que vuelvan a reunirse para acabar el proceso.
“Ojalá nuestra compañera Silvia Lazarte, presidenta de la Asamblea, convoque de una vez para terminar”, dijo Morales ante miles de partidarios en La Paz, y agregó sobre los asambleístas opositores: “Si no quieren venir, igual”.
Morales aseguró que no es una Constitución sólo de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), sino de “diez agrupaciones políticas”.
En las elecciones del 2006 para conformar la Asamblea, el MAS tuvo el 50.7 por ciento de los votos, pero Morales y sus fieles reiteran que esa mayoría les autoriza a imponer su proyecto al resto del país.