La economía internacional se ralentizará durante 2008 por la crisis inmobiliaria y crediticia en Estados Unidos y la subida del petróleo, pero no colapsará, según los analistas de Citigroup, que ven también que se dan las condiciones necesarias para evitar una recesión.
El Grupo de Análisis de Economía y Mercados de Citigroup publicó ayer un informe en el que bosquejan lo que creen será la situación económica y financiera mundial más probable en 2008.
“Nuestra previsión apunta a que la tensión creada por el sector inmobiliario estadounidense, el alza de los precios del petróleo, la debilidad del dólar y la reciente turbulencia financiera no ahogarán la economía mundial”, aseguró el economista jefe y responsable del grupo de expertos de Citigroup, Lewis Alexander, con relación al informe.
Sin embargo, añadió que “el nivel de incertidumbre existente sobre esta previsión es inusualmente alto”, en comparación con las previsiones que suele hacer ese grupo de expertos.
El documento reconoce que “las tensiones en la base del sistema financiero internacional se han intensificado en las últimas semanas” y que “los datos económicos que se van publicando apuntan hacia una moderación en el crecimiento mundial, pero no hacia un colapso”.
La economía estadounidense cuenta con un fuerte crecimiento de la productividad y carece de grandes desequilibrios, salvo en el sector inmobiliario, al tiempo que las finanzas de los hogares están “sólidas” y las empresas no financieras acumulan elevados márgenes de beneficios, según los analistas del banco.
Fuera de Estados Unidos “las economías emergentes han encontrado una fórmula de elevado crecimiento sostenido” y se encuentran más protegidas ante “las sacudidas financieras del exterior”.