Representantes de 10 cooperativas de café y cacao de varios municipios del Norte de Nicaragua concluyeron recientemente un proceso de capacitación que les permitirá poner en práctica, en sus respectivas comunidades, el enfoque de escuelas de campo para ejecutar buenas prácticas sociales y ambientales, que les permitan próximamente alcanzar la certificación.
Las escuelas de campo son conformadas por grupos de agricultores que aplican metodologías, en este caso en plantaciones de café y cacao, para lograr un diagnóstico de las mismas y establecer prioridades para obtener una mejor producción, sin descuidar el comercio, la organización y la gestión del financiamiento.
Este esfuerzo cubre a 20 representantes de 10 cooperativas de San Juan de Río Coco, Matiguás, Waslala y Bonanza, entre otros municipios. Es ejecutado por Rainforest Alliance y cuenta con el apoyo financiero de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USDA).
“Ahora que están formados (los productores capacitados) pretendemos promover el enfoque de escuelas de campo y mantenernos en contacto con todos los que participaron. También pretendemos buscar alianzas con otros organismos para poder desarrollar este proyecto en las diferentes zonas del país”, afirmó Paulina Zeledón, coordinadora del área de soporte técnico de Rainforest Alliance.
Franz Ríos y Alfredo Dueñas, consultores que impartieron el taller a los productores de las 10 cooperativas, son representantes de la organización Conservación y Desarrollo de Ecuador, miembro de la Red de Agricultura Sostenible, que “agrupa a organizaciones conservacionistas sin fines de lucro que trabajan para promover una agricultura social y ambientalmente responsable”, según sostuvo Rainforest Alliance Nicaragua en un comunicado.
Ambos especialistas, añadió el organismo, tienen “una gran experiencia en transferencia tecnológica y han aplicado sus técnicas en África y en países como Bolivia, Paraguay y Ecuador”.
El café es el principal producto de exportación de Nicaragua, al generar el año pasado poco más de 200 millones de dólares, mientras que el cacao es un producto en crecimiento, cuyas ventas al exterior sumaron poco más de un millón de dólares.