El pastor Julio Federico Porras Cifuentes fue remitido a juicio por el supuesto delito de violación y corrupción de unas menores, de 10 y 11 años, quienes habitan en la comarca Sagrado Corazón de Jesús en el kilómetro 77 de la carretera León-Managua.
Porras Cifuentes es de origen guatemalteco y tiene siete años de vivir en Nicaragua y pertenece a la iglesia evangélica Nueva Jerusalén, ubicada en la misma comarca donde habitan las menores.
En el hecho también están acusadas la abuelita de la niña de 11 años y la mamá de la menor de 10 años. De acuerdo con los relatos, el abuso inició en marzo de este año, cuando una de las niñas se encontraba sola en su casa con otros hermanitos y, supuestamente, el pastor dio dinero a los menores para que fueran a la venta, aprovechando la oportunidad para abusar de una de las niñas.
Con el argumento de ser un “elegido de Dios”, el pastor intimidaba a la menor para que esta no dijera nada de lo sucedido. Al mes siguiente el pastor estuvo nuevamente en la casa de la niña y de nuevo abusó de ella.
En una tercera ocasión la niña se encontraba en su casa con una prima de 10 años y, supuestamente, el pastor Porras Cifuentes aprovechó la oportunidad para violar a las dos menores.
Las tutoras de las niñas también son acusadas del delito, porque no acusaron al culpable.