Aún con el descuido a las ligas pequeñas, la falta de visión con que se le dirige y lo difícil que ha resultado “destetarse” de los hábitos amateurs, el beisbol está progresando y tiene futuro.
Y ese futuro ha llegado ahora con una serie de muchachos, todos menores de 25 años, quienes están dominando en la actual temporada profesional.
Uno de los que más impresiona es Ofilio Castro, el antesalista de las Fieras, quien justamente es el líder de los bateadores con .373 (75-28). Y su más cercano perseguidor es otro joven, Renato Morales, con .365 (63-23).
Ambos han sido los toleteros más agitados de la actual campaña y son pilares fundamentales en la reacción que registra el San Fernando. Castro tiene 12 remolques y Morales lleva ocho.
Otros chavalos que ya lucen como hombres al jugar son Wilber Bucardo y Víctor Duarte, ambos de los Indios del Bóer.
Bucardo (1-0 y 0.56) viene de colgar seis ceros al Chinandega como abridor, luego de una promoción que ha recibido en el staff del Bóer, tras lucir dominante viniendo desde el bullpen.
Duarte (2-1 y 0.73), al igual que Bucardo lanza con poder y tiene mucho fuego adentro. Sus disparos caminan, al extremo de abanicar a 11 bateadores en 12.1 episodios y sólo da un boleto.
Aristides Sevilla, que es ya todo un veterano como lanzador, tiene sin embargo 24 años y ha utilizado esta liga para reiterar su indiscutida calidad.
Después de nueve salidas, Aristides marcha con 2-1 y 1.23. Sus 22 entradas muestran que ha trabajado bastante. Le cruza el tercer strikes a 17 bateadores.
Byron Zepeda, el zurdo de la tribu, ha realizado también una buena labor. No gana ni pierde, pero en seis entradas tiene 0.00.