El presidente Daniel Ortega criticó ayer desde Costa Rica a los diputados que hace dos días rechazaron que los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) sean estructura del Poder Ejecutivo y a la vez retó a la oposición porque asegura que serán instaurados este 30 de noviembre.
Ortega dijo al término de una conferencia de prensa junto a su colega Oscar Arias, en San José, Costa Rica, que le llama la atención que la oposición, a la que catalogó como rezago del somocismo, ahora se oponga a los CPC porque inicialmente “respaldaron” ambas cosas.
EL WATERLOO
“Ahora resulta que ya no les gusta y han lanzado una campaña más política, a nivel político, como vienen elecciones municipales el próximo año ya empezaron la campaña, como que están librando la batalla de Waterloo, cuando el gran problema de los nicaragüenses es el empleo, la salud, la educación, la alfabetización”, dijo Ortega.
Añadió que los CPC quedarán instaurados este 30 de noviembre y que darán a conocer otro decreto, el cual no reveló.
Ortega fustigó además al Gobierno de Estados Unidos, al que acusó de estar financiando a la oposición para que rechace los CPC.
“Bueno, ellos (la oposición) lanzan su campaña financiada por el Gobierno norteamericano, el mismo embajador lo ha admitido públicamente, dice que ese es el apoyo que ellos le brindan a la democracia”, fustigó.
RETRASO DE TRES HORAS
Ortega dijo que precisamente este fue su atraso de cerca de tres horas a Costa Rica, porque interpuso “unos recursos de amparo” ante el sistema judicial para imponer los CPC.
También criticó que los diputados se “desgasten” en debatir sobre los CPC cuando, a su juicio, hay grandes desafíos en Nicaragua como el combate a la pobreza.
Después de la conferencia de prensa entre Arias y Ortega, el mandatario nicaragüense se dirigió hacia la Basílica de Cartago, donde participó en una misa, aunque algunos líderes nicaragüenses sospechan que se reuniría en privado con algunas organizaciones afines de su Gobierno.
NI MIGRACIÓN NI EL SAN JUAN
En la reunión entre los dos mandatarios no se habló sobre temas sensibles como el diferendo por el río San Juan, la condonación de la deuda de 630 millones de dólares que Nicaragua mantiene con Costa Rica, ni los temas migratorios.
Sobre el San Juan ambos mandatarios dejaron claro que el tema debe continuar en La Haya, donde hay un juicio interpuesto por Costa Rica.
Sobre la deuda también quedó claro que Costa Rica no la va a condonar hasta que no exista un tercer país que la compre.
Mientras Arias y Ortega estaban reunidos en la Cancillería costarricense, un grupo de mujeres costarricenses, vistiendo vestidos negros, protestó en contra de la reforma que derogó el aborto terapéutico en Nicaragua.