Con el objetivo de mejorar la calidad del medio ambiente en el municipio de Masaya, representantes de la ciudad de Nijmegen, Holanda, decidieron aportar un total de 300 mil dólares para un proyecto dirigido a sectores urbanos, donde la acumulación de basura, charcas y animales rastreros, entre otros factores contaminantes, representan un problema ambiental y de salud.
La obra, que inició en este mes de noviembre y finalizará en diciembre del 2008, beneficiará inicialmente a cinco barrios del municipio donde la población recibirá capacitación sobre el buen uso y manejo de los desechos sólidos, como una primera fase de esta obra social. Los sectores favorecidos son: El Carmen, San José, Héroes y Mártires, 26 de Febrero y Germán Pomares.
EN ZONAS POBRES
El proyecto está dirigido a zonas pobres y carentes de recursos, donde la contaminación origina enfermedades en los niños, debido a la suciedad que los rodea, no por falta de aseo personal, sino por falta de inversión monetaria para combatir las epidemias, exterminar animales como las ratas (causantes de la leptospirosis) y eliminar o reciclar la basura.
Aquí, además de capacitar a los ciudadanos sobre cómo cuidar su entorno, se colocarán en puntos clave contenedores de desechos. Decenas de botes de basura, en cada barrio, donde los desperdicios estarán clasificados en plástico, papel, aluminio, orgánicos y no orgánicos.
El proyecto llamado Logo South recientemente fue supervisado por la señora Anne Risseeuw, miembro de la Asociación de Municipios de Nijmegen, quien lo evaluó y le dará seguimiento hasta que concluya, con el fin de lograr su eficacia y cumplir con el objetivo principal de este: mejorar la calidad ambiental.
Según Risseeuw, la primera fase también contempla eliminar los basureros clandestinos de toda la ciudad, principalmente los situados en el Mercado Municipal, Malecón y Países Bajos, que contaminan indirectamente la laguna de Masaya.
Risseeuw visitó, junto a otros funcionarios de Holanda, el vertedero de Masaya donde fue recibida por el señor Manuel Ampié, presidente de los 48 recolectores de desechos reciclables del lugar, que antes recogían la basura sin protección y ahora cuentan con uniformes y tienen compradores fijos. Con el proyecto también se rehabilitará la maquinaria del basurero municipal, valorada en 100 mil dólares.