En medio de bromas, risas y aparentes lamentaciones de estar quemando muchos miles de dólares, efectivos policiales cumplieron cabalmente el ritual de pruebas para la incineración de 84 kilos de droga, detrás de las instalaciones de la estación policial en Bilwi.
Entre los 84 kilos había heroína, cocaína, piedras de crack y marihuana, a las cuales el perito realizó la prueba aleatoria de los paquetes, las que dieron positivas.
En la incineración estuvieron presentes jueces, abogados, efectivos de la Fuerza Naval y la Fiscalía.
De la droga incinerada, 38 kilos fueron incautados a dos hondureños y dos colombianos que se escaparon en días anteriores de las celdas de esta estación de Policía, los que ahora son prófugos de la justicia.
SIGUE INVESTIGACIÓN
El caso todavía se encuentra en investigación y supuestamente provocará el cambio de jefes en el mando policial. Cinco narcotraficantes se fugaron y se supone se encuentran en la isla San Andrés, en Colombia.
El resto de la droga incinerada era de casos que están en proceso desde el 2004 y otros más recientes.
Pero en la inspección de lo que se iba a quemar habían prendas de oro y dinero, que por orden del juez Ronald Fulerton habrá que devolver a sus dueños, en caso de que hayan sido procesados y puestos en libertad.
EN PRESENCIA DE TESTIGOS
Los representantes de la justicia estuvieron presentes, hasta que la droga fue introducida en la fosa.
La quema de la droga se realizó ante numerosos testigos, ya que en otras ocasiones han surgido comentarios negativos que han causado malestar a las autoridades policiales.