Representantes de las comunidades del Caribe Norte de Nicaragua y de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), insistieron ayer que el Poder Ejecutivo actuó con negligencia, previo al paso del huracán Félix, en septiembre pasado.
La denuncia se extiende a la falta de distribución de alimentos a las personas afectadas.
Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la CPDH, añadió que la lista no oficial de personas fallecidas a causa de Félix supera las trescientas, muy por encima del reporte oficial del Estado.
La nota número 60 del Ejército de Nicaragua, emitida el 20 de septiembre pasado, da cuenta de 102 personas muertas y 73 desaparecidas.
Las cifras de la CPDH van más allá y las del Consejo de Ancianos de la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) hablan aproximadamente de seiscientos fallecidos.
“Hay un informe conclusivo sobre la negligencia que tuvo el Gobierno sobre la evacuación de los ciudadanos miskitos. En este informe vemos que hay más de trescientos muertos comprobados sólo en Cayos Miskitos, pero según el Consejo de Ancianos, se maneja que hay más de seiscientos muertos, y vamos a hacer un censo y demostrarle al Gobierno que no son doscientos muertos, como ellos dicen”, sostuvo Carmona.
Los representantes de la RAAN y de la CPDH visitaron ayer a la Comisión de la Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, para entregar el informe.
La CPDH pidió a las autoridades la creación de una comisión especial que investigaría lo sucedido durante el paso del huracán Félix, para determinar las responsabilidades civiles y penales de los gobiernos central, regional y local.
NO HAY COMIDA
En tanto, Vernicia Sanders Escobar, representante indígena ante el Consejo Latinoamericano de Iglesias, denunció a las autoridades de retener en bodegas los alimentos para los afectados por el huracán Félix.
“La comida está allí, las bodegas están repletas pero no hay orden para su distribución, ¿será que están esperando un estallido social para tomar decisiones drásticas?”, inquirió Sanders.
Félix golpeó con categoría cinco a la RAAN en la primera semana de septiembre pasado y causó graves daños humanos y materiales.
El partido Yatama ha solicitado suspender los comicios municipales en esa zona en el 2008.