Si negociaciones con Fenosa fracasan, el Gobierno compraría sus operaciones
El Gobierno reconoció que compraría las operaciones de distribución eléctrica de la transnacional española Unión Fenosa en Nicaragua, si no llegan en un corto plazo a acuerdos concretos con esa empresa que vengan a calmar las aguas del turbulento sector energético nacional.
El titular del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Emilio Rappaccioli, sorprendió ayer al revelar que cinco empresas internacionales estarían interesadas en adquirir la distribución eléctrica de las zonas Central y Pacífico del país, que son las concesionadas a Fenosa.
Estas son Isolux, Ahsmrrf, AES, Corporación Eléctrica de Venezuela y una empresa brasileña de la que no precisó el nombre.
Estas empresas, de capital privado y estatal, tienen presencia en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.
Corporación Eléctrica de Venezuela es la encargada de manejar la distribución en ese país sudamericano.
Hugo Chávez no ha confirmado estas intenciones.
Isolux es de capital español, igual que Fenosa. En el caso de la eléctrica AES opera en El Salvador y Panamá.
Rappaccioli descartó ayer que una de las compradoras sea Albanisa, la empresa mixta nicaragüense-venezolana.
Albanisa está conformada por Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la Empresa Nicaragüense de Petróleos (Petronic).
Fuentes vinculadas al MEM revelaron que el problema con estas empresas es que ofrecen muy poco por el deteriorado y complicado sistema de distribución eléctrica.
Rappaccioli estimó en unos 190 millones de dólares el valor que se tendría que pagar para adquirir las operaciones de Fenosa en el país, determinando que este sería un precio de mercado.
LA PRENSA reveló ayer que como parte de esta intención del Gobierno, una delegación de alto nivel de Venezuela llegó a Nicaragua a principios de la semana para evaluar las opciones para adquirir la distribución eléctrica.
Rappaccioli evadió en todo momento referirse sobre la presencia de esta delegación venezolana, pero fuentes gubernamentales confirmaron que estuvieron en el país del lunes al miércoles pasados.
UN CHANCE MÁS A FENOSA
Rappaccioli reiteró ayer que antes de considerar la opción de comprar a Fenosa, se pretende buscar nuevamente consensos con la transnacional sobre algunos aspectos claves para el buen funcionamiento del sistema energético nacional.
“Estamos buscando lo mejor para el sector eléctrico del país, en cuanto a calidad de servicio, en cuanto a precio, en cuanto a sostenibilidad del sector, lo más que se pueda en cantidad de inversión”, dijo el funcionario.
Fenosa cubre su área de concesión por medio de la Distribuidora del Norte (Disnorte) y Distribuidora del Sur (Dissur).
Adquirió las dos distribuidoras eléctricas en el 2001, a un precio de 115 millones de dólares y de acuerdo con sus informes oficiales, habría invertido hasta la fecha unos 60 millones más.
SI HAY QUE COMPRAR, SE COMPRA
“Si fuera necesario para lograr un cambio sustantivo de mejoras en el sector eléctrico de parte de la distribución y la comercialización, reducción de pérdidas, sostenibilidad del sector en su conjunto, si fuera necesario como una de las alternativas comprar (las operaciones de Fenosa) pues iríamos por esa alternativa”, afirmó el titular del MEM.
Los escollos que habrían bloqueado por el momento la compra de las operaciones de Fenosa y esperar ver qué tanto se logra acordar con esta transnacional, están ligados a que no se pudo determinar cómo se financiaría la sostenibilidad del sector luego de la adquisición.
LA PRENSA reveló ayer que la delegación venezolana habría señalado la ausencia de un esquema financiero que permita sostener un sistema de distribución eléctrica en el cual las compras de energía están muy por encima del porcentaje cubierto por la tarifa eléctrica aprobada por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE).
Otra problema es lidiar con el alto porcentaje de pérdidas del sistema de distribución eléctrica, tanto por razones técnicas como por fraude y hurto de energía, que alcanzan hasta un 25 por ciento del total de energía que compra Fenosa a las generadoras.
Se estima que para poder solventar estos problemas se necesitan unos 50 millones de dólares anuales.
Actualmente las negociaciones con Fenosa se encuentran trabadas debido a que el MEM y el INE rechazan la solicitud de la transnacional de incrementar el porcentaje de pérdidas reconocido por la tarifa eléctrica, de 11 a 16 por ciento.
David Castillo, presidente del Consejo Directivo del INE, dijo que si esto le fuese aprobado a Fenosa, este porcentaje de incremento tendría que ser asumido por los consumidores, encareciendo aún más el costo de la energía.
DESDE ESPAÑA, FENOSA CONFÍA
Unión Fenosa señaló ayer desde Madrid, España, que trabaja en Nicaragua “con la mejor disposición” y que espera se desarrollen los acuerdos firmados con el Gobierno del país centroamericano el pasado mes de agosto.
Fuentes de Unión Fenosa consultadas por la agencia noticiosa Efe, recordaron que en agosto se firmó un acuerdo de intenciones con Nicaragua en presencia de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, para solucionar la crisis energética del país.
La mismas fuentes indicaron que se continúa trabajando para aplicar estos pactos.
Estos acuerdos, firmados por el ministro Rappaccioli en representación de Nicaragua, establecían en uno de sus puntos la garantía de la permanencia de las operaciones de Fenosa en el país.