El presidente de la Comisión Europea, el portugués José Manuel Durao Barroso, criticó el viernes en Barcelona (Cataluña, noroeste) al Presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmando que “el populismo no es la solución” para América Latina.
“El populismo no es una buena solución para los problemas que hay en América Latina”, declaró Barroso, en una entrevista con la cadena de televisión regional catalana TV3.
Añadió que la Comisión Europea ha hecho saber a Venezuela que considera que “su desarrollo debe ser compatible con la democracia, la tolerancia y la libertad de expresión”.
El presidente de la Comisión Europea realizó estas declaraciones tras el rifirrafe entre España y Venezuela, donde el 2 de diciembre tendrá lugar un referendo sobre la reforma de la Constitución, que permitirá a Chávez presentarse indefinidamente a las elecciones presidenciales o decretar un “estado de excepción” autorizando la censura de la prensa.
Barroso consideró que Chávez no se comportó correctamente tratando el sábado pasado de “fascista” al ex jefe del gobierno español, José María Aznar, durante la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile.
Esta calificación y las continuas interrupciones del mandatario venezolano durante la intervención del jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, exasperaron al rey Juan Carlos, que exigió a Chávez que se callara, provocando una tensión con Caracas.
“Si Chávez quiere respeto, tiene que respetar a los demás y no realizar descalificaciones (...) eso no es correcto”, comentó Barroso. Éste recibió ayer de manos del Rey de España el III Premio Internacional Conde de Barcelona.