Un grupo de negociadores concluyó el viernes una guía de políticas sobre el calentamiento global para los gobiernos, que declara al cambio climático como una realidad que está empeorando, dijo uno de sus autores.
El acuerdo provisional sobre el texto —con una veintena de páginas que resume millares de páginas de datos y proyecciones— es el resultado de negociaciones entre las delegaciones de al menos 140 países, pero es un “documento bueno y equilibrado”, consideró Bert Metz, científico holandés que colaboró en la elaboración del informe.
El Sumario para los Políticos, y una versión más larga de unas 70 páginas que fue aprobada el viernes, aún deben ser impresos y adoptados de manera formal.
Serán difundidos el sábado por el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Hasta entonces, los textos son confidenciales.
La versión más corta de 20 páginas será una “guía instantánea” para los políticos que acudirán el mes próximo a una reunión crucial en Indonesia para emprender una ronda de conversaciones complejas con miras a establecer un nuevo acuerdo internacional sobre el control de las emisiones de carbono y otras actividades humanas que generan el calentamiento global.
Si bien no contiene material que no haya sido publicado anteriormente, el sumario incluye los elementos principales de tres reportes extensos difundidos este año por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU.
Describen el cambio climático, los impactos potencialmente catastróficos del calentamiento global y las herramientas disponibles para frenar esa tendencia.
“El calentamiento del sistema climático es inequívoco”, comienza el sumario, una afirmación que busca disipar cualquier duda sobre la existencia del cambio climático.
El documento “es un mensaje claro a los políticos”, expresó Hans Verolme, del Fondo Mundial para la Naturaleza.
La reunión en Bali, Indonesia, se abogará a partir del 3 de diciembre a analizar las próximas medidas para combatir el cambio climático, ya que las acciones adoptadas en el Protocolo de Kioto expiran en el 2012.