El Gobierno reconoció ayer que Nicaragua vive una escalada alcista de la inflación, es decir el alza generalizada de los precios, empujada en parte por el encarecimiento del petróleo en el mercado internacional y de varios productos básicos. Pese a ello mantiene que la economía nacional tendrá este año un crecimiento de entre 3.7 y 3.9 por ciento.
Esta meta de crecimiento, rebajada en agosto pasado (cuando se estimaba en 4.2 por ciento) no ha variado, coincidieron tanto el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales y el ministro de Hacienda y Crédito Público, Alberto Guevara Obregón.
El BCN reiteró sus proyecciones de crecimiento de la economía, pero no indicó en cuánto podría cerrar la inflación al concluir el año, ya que entre enero y octubre alcanzó el 10.71 por ciento, es decir el nivel más alto desde 1999.
Las proyecciones de crecimiento económico están soportadas, según Rosales, por el crecimiento de las exportaciones, fenómeno que se viene registrando principalmente desde el año 2005.
Durante los diez primeros meses del 2007 las exportaciones, sin incluir los productos de zonas francas, registraron un alza del 17 por ciento con respecto al mismo período del 2007 al sumar 1,056 millones de dólares, según datos del Centro de Trámites para las Exportaciones (Cetrex).
No obstante, a nivel interno sectores como la construcción registran un comportamiento negativo, al punto que este año al menos 4,000 personas se han quedado sin empleo en esta actividad.
El Producto Interno Bruto (PIB) del país cerró el 2006 en poco más de 5,300 millones de dólares, es decir tuvo un alza de 3.7 por ciento con respecto al 2005.