|
¿Quién no ha sentido el “jinconcito” de un complejo? A decir verdad, es normal que todos en algún momento experimentemos un sentimiento de inconformidad con nuestro cuerpo o con aspectos emocionales e intelectuales, sobre todo, cuando nos comparamos con la o el chavalo de la película o simplemente con Fulanito, el “mejorcito” de la clase.
|